La fotografía económica de América Latina a 17 de agosto de 2026 es mucho más desigual de lo que refleja la tasa regional. El Banco Mundial calcula un crecimiento del 2,2% para Latinoamérica y el Caribe durante el conjunto del año, exactamente la misma tasa que estimó la CEPAL en su última actualización disponible. Sin embargo, debajo de ese promedio conviven países que crecen a ritmos superiores al 4% con otros que se encaminan hacia una contracción. La comparación exige, además, distinguir entre el PIB ya observado en 2026 y las previsiones para el cierre del ejercicio.
Latinoamérica vuelve a quedarse atrapada alrededor del 2% El escenario regional sigue marcado por un crecimiento moderado. El Banco Mundial espera que la economía de América Latina y el Caribe avance un 2,2% en 2026 , antes de acelerar progresivamente hacia una media del 2,5% en 2027 y 2028. La debilidad del consumo, unas condiciones monetarias todavía restrictivas y el menor crecimiento mundial frenan la actividad, aunque los países exportadores de energía y materias primas cuentan con un colchón adicional. La CEPAL coincide por ahora con ese 2,2% y calcula que 24 de las 33 economías de América Latina y el Caribe perderán dinamismo respecto a 2025.
El organismo estima, además, que únicamente siete acelerarán. La próxima gran revisión llegará el 20 de agosto , tres días después del corte utilizado en este análisis, cuando la institución presentará sus nuevas previsiones por países para 2026 y 2027. El crecimiento regional del 2,2% esconde diferencias superiores a diez puntos entre las mejores y las peores previsiones para 2026 El mapa del PIB de Latinoamérica para 2026 Para comparar las veinte principales economías latinoamericanas se ha utilizado como referencia común la actualización de junio del Banco Mundial, más reciente que las proyecciones de abril de la CEPAL para la mayoría de los países. Allí donde existen previsiones nacionales posteriores y claramente identificables —como Paraguay, Nicaragua o Costa Rica— se incorporan para ofrecer la fotografía más actualizada posible.
Cuba y Venezuela requieren una metodología diferente por la ausencia de una previsión equivalente del Banco Mundial. País Previsión de crecimiento del PIB en 2026 Referencia más reciente utilizada Venezuela* 6,5% CEPAL, abril Paraguay 4,5% Banco Central del Paraguay Nicaragua 3,5%-4,5% Banco Central de Nicaragua, julio Panamá 3,9% Banco Mundial, junio Guatemala 3,7% Banco Mundial, junio Argentina 3,6% Banco Mundial, junio República Dominicana 3,6% Banco Mundial, junio Honduras 3,4% Banco Mundial, junio Costa Rica 3,4% Banco Central de Costa Rica, julio El Salvador 3,2% Banco Mundial, junio Perú 2,7% Banco Mundial, junio Ecuador 2,5% Banco Mundial, junio Colombia 2,3% Banco Mundial, junio Chile 2,1% Banco Mundial, junio Brasil 1,9% Banco Mundial, junio Uruguay 1,6% Banco Mundial, junio México 1,3% Banco Mundial, junio Haití 0,6% Banco Mundial, junio Bolivia -3,3% FMI Cuba -6,5% CEPAL, abril La actualización nacional más reciente mejora ligeramente la posición de Paraguay , cuyo banco central mantiene una previsión del 4,5% para 2026 , mientras el Banco Mundial calculaba un 4,4%. Nicaragua también ha elevado el listón: su banco central situó el 30 de julio el crecimiento esperado en un rango del 3,5% al 4,5% . Costa Rica, por el contrario, revisó una décima a la baja su previsión, hasta el 3,4% .
Paraguay y Nicaragua se perfilan como dos de las economías con mejor combinación de crecimiento observado y perspectivas para el cierre de 2026 Nicaragua, Paraguay y Centroamérica pisan el acelerador Los datos ya publicados durante 2026 refuerzan esa fotografía. Nicaragua registró un crecimiento interanual del PIB del 6,1% durante el primer trimestre , mientras Paraguay alcanzó el 5,8% . Son, entre los datos trimestrales oficiales disponibles y comparables localizados hasta el 17 de agosto, dos de los registros más elevados de la región. También sobresale el comportamiento de varias economías centroamericanas.
El Salvador creció un 4,8% interanual durante el primer trimestre , mientras Guatemala avanzó un 4,5% . Panamá no dispone en esta comparación del mismo indicador trimestral actualizado, pero su Índice Mensual de Actividad Económica acumuló un crecimiento del 4,9% entre enero y mayo , una señal de que continúa entre las economías con mayor dinamismo. La comparación de los últimos indicadores oficiales deja clara la diferencia entre estas economías y las grandes potencias regionales, aunque debe interpretarse con cautela porque no todos los países han publicado cifras correspondientes al mismo periodo. Economía Último dato oficial disponible utilizado Crecimiento Nicaragua PIB, primer trimestre 6,1% interanual Paraguay PIB, primer trimestre 5,8% interanual Panamá IMAE, enero-mayo 4,9% acumulado El Salvador PIB, primer trimestre 4,8% interanual Guatemala PIB, primer trimestre 4,5% interanual Chile Imacec, junio 2,4% interanual Argentina PIB, primer trimestre 2,3% interanual Colombia PIB, primer trimestre 2,2% interanual Ecuador PIB, primer trimestre 2,1% interanual Brasil PIB, primer trimestre 1,8% interanual México PIB, enero-junio 1,2% interanual La tabla no constituye un ranking estadístico homogéneo porque Panamá y Chile aportan indicadores mensuales de actividad y México dispone ya de datos del primer semestre, mientras otros países mantienen como última referencia completa el primer trimestre.
Sirve, sin embargo, para identificar dónde está el mayor impulso económico durante 2026. Las economías que más crecen en 2026 no son las más grandes: México y Brasil pierden claramente la carrera frente a varios países centroamericanos México y Brasil lastran el promedio de las grandes economías La situación de México es especialmente significativa. El PIB creció un 1,2% interanual durante el primer semestre , aunque el segundo trimestre mostró una aceleración: la estimación oportuna del INEGI apunta a un crecimiento del 2,1% interanual y del 1,5% respecto al trimestre anterior . El dato revela una recuperación considerable respecto al comienzo del año, pero todavía no es suficiente para situar a México entre las economías latinoamericanas de mayor crecimiento.
Además, la previsión del Banco Mundial del 1,3% para el conjunto de 2026 fue publicada antes de conocerse ese fuerte dato del segundo trimestre. Por tanto, una futura revisión podría mejorar la previsión mexicana si el rebote se consolida durante la segunda mitad del ejercicio. El organismo vincula las perspectivas del país principalmente a la evolución de la demanda interna, las relaciones comerciales con EEUU y la revisión del acuerdo comercial norteamericano. Brasil , la mayor economía de Latinoamérica, tampoco está entre las locomotoras regionales.
El PIB brasileño aumentó un 1,8% interanual en el primer trimestre , aunque avanzó un 1,1% respecto a los tres meses anteriores. El Banco Mundial proyecta para todo 2026 un crecimiento del 1,9% , condicionado por la moderación del consumo. El contraste con Argentina es relevante. La economía argentina creció un 2,3% interanual en el primer trimestre y un 0,7% trimestral desestacionalizado.
Para el conjunto del año, el Banco Mundial espera un avance del 3,6% , apoyado por las exportaciones, aunque todavía condicionado por unas políticas monetaria y fiscal restrictivas. Colombia registró un crecimiento del PIB del 2,2% interanual en el primer trimestre y Ecuador avanzó un 2,1% , con un fuerte aumento de la inversión ecuatoriana. Las previsiones anuales del Banco Mundial sitúan a ambos países en el 2,3% y 2,5%, respectivamente. Chile presenta una señal algo más reciente.
Su Imacec creció un 2,4% interanual en junio , impulsado por la minería, los servicios y el comercio. El dato del PIB del segundo trimestre se publicará el 18 de agosto, por lo que queda expresamente fuera del corte utilizado en este análisis. El rebote mexicano mejora la fotografía del segundo trimestre, pero el crecimiento acumulado sigue lejos de Nicaragua, Paraguay o las economías centroamericanas más dinámicas Cuba y Bolivia concentran las peores perspectivas En el extremo opuesto aparece Cuba . La última previsión detallada de la CEPAL disponible antes del 17 de agosto calcula una contracción del 6,5% del PIB en 2026 , después de estimar una caída del 3,8% en 2025.
Es, con diferencia, la peor proyección entre las economías latinoamericanas incluidas en la comparación. El problema para evaluar Cuba es también estadístico. La Oficina Nacional de Estadística e Información mantiene publicaciones de indicadores empresariales correspondientes a 2026, pero en su relación de publicaciones económicas el último documento específico sobre el PIB anual disponible continúa siendo el correspondiente a 2024. Esto obliga a depender en mayor medida de las estimaciones de organismos internacionales para evaluar la coyuntura cubana.
Bolivia es el segundo gran foco de debilidad. El Banco Mundial proyecta una caída del 3,2% , mientras que la ficha actualmente publicada por el FMI rebaja ligeramente la estimación hasta una contracción del 3,3% en 2026 . La coincidencia de ambas previsiones recientes refuerza la perspectiva de una recesión significativa durante el ejercicio. En un escalón diferente aparece Haití , para el que el Banco Mundial proyecta un crecimiento de apenas el 0,6% —calculado sobre su ejercicio fiscal de octubre a septiembre—.
México, con un 1,3%, Uruguay, con un 1,6%, y Brasil, con un 1,9%, completarían el grupo de economías latinoamericanas con menor crecimiento positivo según las previsiones de junio. Cuba y Bolivia son las únicas grandes economías latinoamericanas de esta comparación con previsiones recientes de contracción clara en 2026 El caso Venezuela: la cifra más alta no permite proclamarla líder Venezuela exige una advertencia específica. La CEPAL proyectó en abril un crecimiento del 6,5% en 2026 , una cifra que, tomada literalmente, situaría al país en lo alto de la tabla. Sin embargo, el Banco Mundial no publica actualmente datos de producción, renta o crecimiento para Venezuela porque considera que no dispone de información fiable con calidad suficiente, y excluye al país de sus agregados macroeconómicos comparables.
Por ese motivo, no resulta metodológicamente sólido presentar a Venezuela como la economía latinoamericana que “mejor va” utilizando el mismo criterio aplicado al resto. Con ese matiz, Paraguay y Nicaragua presentan a 17 de agosto la combinación más favorable entre los últimos datos oficiales observados y las previsiones para el conjunto del ejercicio. Panamá, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Honduras y República Dominicana conforman otro bloque de crecimiento relativamente elevado. En cambio, Cuba y Bolivia representan el extremo negativo, mientras el escaso dinamismo de México y Brasil impide que el crecimiento de las mayores economías empuje con más fuerza al conjunto regional.
La fotografía todavía puede cambiar. La publicación de las nuevas previsiones de la CEPAL el 20 de agosto será la primera gran prueba para comprobar si el fuerte arranque de algunas economías centroamericanas se traduce en revisiones al alza y, especialmente, si el rebote del segundo trimestre modifica las perspectivas de México y otros grandes mercados latinoamericanos.