¿Por qué los directivos cobran millones de euros en bonus después de despedir a cientos de empleados? Un banquero español condenado por fraude ya lo explicó hace 8 años

¿Por qué los directivos cobran millones de euros en bonus después de despedir a cientos de empleados? Un banquero español condenado por fraude ya lo explicó hace 8 años

Hace apenas unos días se anunció que Andrew Wilson, CEO de Electronic Arts, recibiría un bonus de 38,7 millones de dólares debido al buen rendimiento de la compañía. Lo curioso de la situación es que esta recompensa, que se debe en parte al buen rendimiento de Battlefield 6, llega apenas unos meses después de que la empresa despidiera a muchos de los desarrolladores que crearon el shooter. Se trata de una sucesión de acontecimientos paradójica, pero no particularmente sorprendente. A lo largo de la última década lo hemos visto sin parar en la mayoría de empresas occidentales de la industria del videojuego que cotizan en bolsa. ¿Pero cómo es posible que una compañía tenga que despedir empleados y al mismo tiempo le pague millones de compensación a sus directivos? ¿No se supone que si se recorta es porque los resultados no son lo suficientemente buenos y que eso es culpa de los que mandan? ¿No podrían los CEOs bajarse los sueldos para evitar los despidos?

La respuesta corta la dio hace años un famoso banquero español condenado por fraude fiscal: "eso es el mercado, amigo". La respuesta larga, hemos de reconocer que algo menos divertida, es la que viene ahora. La rentabilidad por encima de todas las cosas La realidad es que las empresas que despiden empleados no necesariamente van mal, por lo que recortar los sueldos de los directivos no daría ningún resultado. El rendimiento económico de Battlefield 6 ha sido fantástico, llegando situarse como el juego más rápidamente vendido de la historia de la franquicia y superando por primera vez a Call of Duty.

Aquí la cuestión es tan simple como que Electronic Arts quiere ganar más dinero. El mayor gasto en el desarrollo de videojuegos son los trabajadores, y ahí es donde van a recortar. Especialmente sabiendo que, si bien las ventas del shooter fueron buenas, no hacen falta tantos empleados para mantenerlo funcionando como un servicio. Se podría pensar que esta es una decisión fruto de la avaricia personal de Andrew Wilson, pero no es del todo así.

Seguramente no sea un tipo estupendo, pero no bromeamos del todo cuando citamos el "eso es el mercado, amigo". Las compañías que cotizan en bolsa en Estados Unidos y otros países anglosajones están obligadas a maximizar sus beneficios. Tienen lo que se denomina un "deber fiduciario", que significa que han de actuar en el mayor interés de sus accionistas. Y los inversores quieren crecimiento cada año porque compran acciones esperando que su precio aumente para sacar provecho económico.

Que las cosas vayan bien no es suficiente, el mercado quiere que vayan mejor. El problema es que nada esto depende de personas a las que les importen los videojuegos. Los accionistas, la mayoría de las veces, son entidades. Son bancos, fondos de inversión u otras empresas.

Como suele decirse, para muestra un botón. Estos son los grandes accionistas que estuvieron presentes en la última charla con inversores de Take-Two Interactive, la compañía propietaria de Grand Theft Auto VI. - BMO Capital Markets, empresa de inversión subsidiaria del banco de Canadá - Raymond James Financial, banco de inversión estadounidense - Roth Capital Partners, banco de inversión estadounidense - Robert W. Baird & Co, fondo de inversión y servicios financieros estadounidense - TD Cowen, fondo de inversión y servicios financieros estadounidense - JP Morgan Chase, el. banco más grande de Estados Unidos - UBS, sociedad suiza de servicios financieros JP Morgan Chase no invierte en Electronic Arts por su interés en los videojuegos, sino por la idea de que comprar acciones hoy le ayudará a pagar sus fondos de pensiones mañana. No les importa como sea que la compañía consiga que el valor de las acciones suba porque ese no es su negocio.

Lo mismo pasa con fondos de inversión, que basan todo su beneficio en vender acciones o empresas más caras de lo que las compran. Es una cuestión de avaricia y al mismo tiempo no, porque el sistema está tan despersonalizado que la emoción ni siquiera tiene lugar. ¿Y por qué los despidos son buenos para los inversores? Ahorrar costes puede ser una estrategia cuestionable a largo plazo, pero provoca un aumento notable de los beneficios tanto en el corto como en el medio. Las empresas pasan a centrarse en sus proyectos más rentables que ofrecen mayor margen de ganancia, lo que genera un aumento en el valor de las acciones, que es uno de los indicadores principales en los que suele basarse el bonus que recibe la junta directiva.

Otro asunto relacionado con los despidos es que los costes que generan no se tienen en cuenta a la hora de evaluar a los CEOS de las compañías. La otra métrica importante, además del citado valor de las acciones, es el GAAP Revenue. Este es el que indica los beneficios sin tener en cuenta gastos extraordinarios. Los finiquitos por despido, que en Estados Unidos suelen incluir varios meses de salario y el pago del seguro médico durante un largo periodo de tiempo, se consideran un gasto excepcional y no se tiene en cuenta a la hora de calcularlo.

Lo más cruel de los despidos es que, según las absurdas leyes del mercado, deben hacerse cuando las empresas van bien. Ubisoft es, con permiso de XBOX, una de las compañías que más recortes ha llevado a cabo en los últimos años. Sin embargo, sus acciones han caído en picado. Esto se debe a que los ceses no fueron una forma de aumentar los beneficios, sino el botón de emergencia que tuvieron que pulsar después de decenas de desarrollos fallidos y fracasos comerciales.

No se trataba de ganar más dinero vendiendo Skull and Bones con algunos recortes por aquí y por allá, sino de sobrevivir a las ventas ridículas que habían cosechado con ese y otros títulos. Lo que habría que plantearse es si la industria del videojuego —o cualquier industria, ya puestos— puede sostenerse sobre empresas de capital abierto. A lo largo de los últimos años ha dado cada vez más la impresión de que apuestan por modelos de negocio poco sostenibles. Despedir empleados y centrarse en las franquicias más exitosas puede parecer una buena idea desde el punto de vista de los inversores, pero, ¿qué pasará si los jugadores se aburren de tu saga estrella?

Puede parecer una locura, sin embargo, es algo que sucede con cierta frecuencia. Square-Enix ha tenido problemas por la pérdida de popularidad de Final Fantasy y Ubisoft exprimió tanto Assassin's Creed que tuvo que resucitarla dos veces. Estas situaciones, sin embargo, no parecen preocupar a los inversores. De nuevo, tampoco es como si fueran expertos en la industria del videojuego.

No olvidemos que, cuando Google presentó un modelo de IA capaz de crear entornos interactivos, el valor de las acciones de muchas de las empresas del sector se desplomó porque los analistas de algunos de los fondos de inversión más reputados del mundo pensaron que era el fin. En 3DJuegos | Es oficial: El nuevo tráiler gameplay de GTA 6 ya tiene fecha de estreno, aunque la forma de verlo será de lo más extraña. En 3DJuegos | En Steam están dando gratis uno de los mejores RPG de acción hechos en España, y solo tienes unos pocos días para reclamarlo.