“Realmente la actuación no fue buena, no se cumplió con los propósitos; por supuesto, el resultado competitivo no fue el esperado”, declaró el directivo durante una conferencia de prensa en el Salón Adolfo Luque del Estadio Latinoamericano, en su primera valoración pública sobre una cita que dejó al béisbol cubano fuera del podio por primera vez en seis décadas Pérez Pardo recordó que la aspiración fundamental de la delegación era disputar el oro, aun con el reconocimiento de un panorama regional donde Cuba ocupa el sexto puesto del ranking panamericano y enfrentaba selecciones con peloteros de oficio en sus respectivas ligas. En ese contexto, señaló que sobre el papel el conjunto dirigido por Germán Mesa parecía en desventaja, aunque la Federación consideraba posible avanzar hacia la discusión de las medallas por el talento reunido y la tradición que acompaña al béisbol en Cuba. La ruta se quebró en una semifinal que todavía conserva el filo de una herida entre los aficionados, cuando Nicaragua venció 6-5, antes de que Puerto Rico impusiera un 9-1 en el duelo por el bronce. Pérez Pardo evitó atribuir la responsabilidad a un solo pelotero y explicó que, dentro de un deporte colectivo, algunos jugadores respondieron en determinados momentos y otros no lograron hacerlo en las situaciones más exigentes.
También mencionó que alrededor de siete atletas inicialmente contemplados no integraron finalmente la nómina por diferentes razones. Sin presentar esas ausencias como justificación, indicó que el plantel mostró unidad, disciplina y deseo competitivo, y aseguró que varios jugadores sintieron profundamente la eliminación, incluso con lágrimas tras la derrota. “La satisfacción es que se vio un equipo diferente, muy unido, con un juego colectivo muy acorde a lo que estamos pidiendo”, afirmó, aunque insistió en que el cuarto lugar no constituye el resultado al que aspiraba el béisbol cubano. El titular federativo extendió su análisis al sóftbol masculino, quinto en Santo Domingo, y al femenino, sexto, al describirlos como deportes sometidos a condiciones complejas de preparación y con una necesidad ineludible de competencia sistemática. Explicó que el sóftbol masculino no dispone de un campeonato nacional ni de suficientes opciones de inserción en ligas, circunstancias que, según expuso, limitan el desarrollo de una estrategia renovada y demandan un respaldo permanente de calendario competitivo.
En el femenino, aludió a ausencias y problemas de salud de varias figuras, entre ellas su estelar lanzadora Yilian Tornés. dfm/blc