Bloomberg Línea — Dos monedas sobresalen entre las divisas de América Latina por ofrecer alto carry con una relación más favorable frente al riesgo, según el nuevo mapa de factores cambiarios elaborado por Goldman Sachs (GS). El banco comparó 26 monedas mediante siete factores que abarcan carry, sensibilidad a las acciones, deuda pública, posición de inversión internacional, energía, metales y reversión a la media. El objetivo no es elaborar un ranking absoluto de divisas, sino identificar qué combinaciones funcionan mejor bajo distintas condiciones macroeconómicas. Las cifras del mapa de Goldman no representan porcentajes ni rentabilidades, sino el peso asignado a cada moneda dentro de cada factor: cuanto mayor es el valor positivo, mayor es su exposición a esa característica.
Dentro de América Latina, las diferencias son amplias. Colombia y Brasil encabezan el factor carry, con el peso colombiano (USDCOP) y el real brasileño (USDBRL) en 28,7 y 26,5, respectivamente. El peso mexicano (USDMXN) registra 9,2 y el sol peruano (USDPEN) 3,1, mientras el peso chileno (USDCLP) aparece con -2,2. En sensibilidad al riesgo accionario, el peso chileno lidera el grupo regional con 14,5, seguido por el real brasileño con 9,8.
Alto carry con una mejor relación frente al riesgo El carry mide, de forma simplificada, el rendimiento que puede obtenerse por la diferencia de tasas implícita al mantener una moneda frente a otra. Normalmente, las divisas con mayor carry también son más vulnerables cuando aumenta la aversión al riesgo. Goldman Sachs busca precisamente las excepciones a esa relación. Stuart Jenkins, analista del banco, sostiene que “suele haber monedas que son ‘excepciones a las reglas’ y que van contra la corriente de estas correlaciones y, en términos prácticos, estas suelen producir las oportunidades de cobertura y negociación más interesantes para los mercados de divisas”.
El real presenta un peso de 26,5 en carry frente a 9,8 en riesgo accionario. El peso colombiano muestra una brecha todavía mayor, con 28,7 en carry y 5,3 en riesgo. En las cuentas de de Goldman Sachs, ambas monedas quedan entre las que ofrecen una mejor compensación entre carry y cobertura frente al riesgo. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. Esa diferencia se refleja en el factor combinado Carry/Risk-Off que mide el banco.
Colombia alcanza un peso de 22,9, el mayor entre las monedas latinoamericanas analizadas, y Brasil llega a 16,3. Perú marca 6,6 y México apenas 0,7, mientras Chile cae a -16,4. El factor busca conservar carry y, al mismo tiempo, reducir la exposición a episodios adversos. Jenkins plantea que una estrategia de carry no debe buscar únicamente las monedas que ofrecen mayor rendimiento.
También debe considerar cuánto pueden sufrir cuando aumenta la tensión en los mercados, con el objetivo de conservar parte de ese atractivo sin asumir una exposición excesiva al riesgo. El sol peruano juega una carta distinta Perú sobresale por otros fundamentos. El sol tiene un peso de -3,7 en riesgo accionario, frente a cifras positivas de 14,5 para Chile, 9,8 para Brasil, 8,6 para México y 5,3 para Colombia. También registra 13,8 en el factor de deuda pública, que favorece a las monedas de economías con menores ratios de deuda sobre el PIB.
Su característica más marcada aparece en los metales. El peso del sol alcanza 24,7 en ese factor, apenas por debajo del 25,2 del peso chileno y muy por encima de Brasil, Colombia y México. Goldman Sachs asigna mayores ponderaciones en este indicador a las monedas de economías con mayores exportaciones netas de metales respecto al PIB. Chile ofrece el contraste más claro.
Su exposición a metales es elevada, pero combina un carry negativo de -2,2 con la mayor sensibilidad a las acciones entre las cinco monedas latinoamericanas, de 14,5. México ocupa una posición más intermedia, con carry de 9,2 y riesgo de 8,6. En términos sencillos, el sol peruano destaca más por su menor exposición al riesgo y su vínculo con los metales que por el rendimiento del carry. Chile comparte esa fortaleza ligada a los metales, aunque con mayor sensibilidad a los vaivenes de los mercados, mientras México ofrece un perfil más equilibrado entre rendimiento y riesgo.
Cuando se combinan varios factores Goldman Sachs también cruza el carry con la posición de inversión internacional neta, o NIIP, que mide los activos financieros que un país posee en el exterior menos sus pasivos frente al extranjero. Las monedas con una posición más sólida pueden ofrecer protección cuando se retraen los flujos internacionales de capital. En el factor combinado Carry/NIIP, Colombia obtiene 17,0 y Brasil 16,3, frente a 2,4 de México. Perú y Chile registran valores negativos de -3,1 y -5,7.
Goldman Sachs sitúa precisamente al real y al peso colombiano entre las monedas que permiten mantener un carry atractivo ante episodios de retirada del capital global. Dicho de otra forma, Brasil y Colombia no solo sobresalen por el rendimiento asociado al carry. Según el modelo de Goldman Sachs, también conservan una posición relativamente favorable cuando se incorpora el riesgo de que el capital internacional se retire y los inversionistas busquen reducir su exposición a determinados mercados. Así, la fotografía no deja una única moneda ganadora para cualquier circunstancia.
Brasil y Colombia concentran la combinación más fuerte de carry y determinadas medidas de protección frente al riesgo; Perú aporta menor sensibilidad accionaria y exposición a metales. El comportamiento final dependerá de qué factor domine el mercado cambiario en cada fase.