Alemania sigue enfrentándose en general a una demanda débil, a los aranceles estadounidenses y, sobre todo, a la feroz competencia de China en mercados de exportación clave para productos. La confianza de los inversionistas alemanes repuntó con fuerza en agosto, según reveló este martes una encuesta muy seguida, lo que aumenta las perspectivas de que la mayor economía de Europa pueda estar saliendo de una larga recesión. El índice de expectativas económicas del instituto ZEW subió 7.9 puntos hasta situarse en 34.2 puntos este mes, lo que supone su cuarto aumento consecutivo. De acuerdo con la encuesta, la confianza creció con mayor rapidez en los sectores del automóvil, los productos químicos y la maquinaria. “Continúa la mejora de la confianza en la economía alemana”, afirmó Elmar Voelker, analista del banco LBBW. “Ya no se trata únicamente de una mejora de las perspectivas de futuro; la valoración de la situación actual también muestra un avance mayor de lo esperado”, añadió.
La valoración de los inversionistas sobre la situación actual registró un repunte de 16.2 puntos, lo que impulsó el alza general del índice y superó las expectativas de los analistas en una encuesta realizada por la plataforma de datos financieros FactSet. El repunte de la confianza de los inversionistas se produce en medio de una racha de datos mejores de lo esperado que han avivado las esperanzas de que Alemania está capeando lo peor de la guerra en Oriente Medio y sus perturbaciones en las cadenas de suministro energéticas y petroquímicas. Los pedidos industriales, un indicador de la actividad empresarial futura, aumentaron en junio mucho más rápido de lo previsto, según informó a principios de este mes la oficina de estadística alemana.