Seguir a FinanzasDigital en Google Venezuela se encamina hacia una de las mayores reestructuraciones de deuda soberana de la historia, pero el proceso enfrenta un obstáculo central: el monto total del pasivo sigue creciendo y aún no está completamente determinado. La reciente incorporación de un nuevo laudo arbitral volvió a ampliar la cuenta y evidenció la dificultad de establecer con precisión cuánto debe realmente el país. Un fallo arbitral a favor de Liberty Mutual, una de las mayores aseguradoras estadounidenses, añadió más de US$1.500 millones a las obligaciones venezolanas. Según la reconstrucción del abogado José Ignacio Hernández, el monto asciende a unos US$1.600 millones, derivados de las restricciones cambiarias que durante años impidieron a la empresa repatriar los recursos generados por su inversión.
El caso reabre una pregunta clave para la reestructuración: ¿cuánto debe realmente Venezuela? Hernández advierte que no existe un registro público consolidado de todos los laudos, ya que la información está dispersa entre decisiones arbitrales, expedientes judiciales y documentos de acreedores. Más leídas Tasa de Cambio BCV 18 de agosto de 2026: 773,3125 Bs/USD (+0,0995%) Cendas: Canasta Alimentaria Familiar de julio supera los Bs. 516.000 Banca venezolana mantiene expansión del crédito pese a caída de captaciones en julio de 2026 Laudos: una pieza decisiva del pasivo externo La reconstrucción de Hernández muestra que los arbitrajes pendientes de pago representan una porción significativa de la deuda externa. En junio, el Financial Times reportó que Venezuela se prepara para reconocer un pasivo de US$240.000 millones, muy por encima de las estimaciones previas de US$150.000–200.000 millones.
El cálculo incluye bonos soberanos y de Pdvsa en default, intereses acumulados, préstamos bilaterales, facturas impagas y obligaciones derivadas de arbitrajes. Reuters también ha señalado que el monto total podría alcanzar los US$240.000 millones, aunque las estimaciones siguen variando. El tamaño del pasivo adquiere otra dimensión frente a la economía venezolana. El PIB nominal se estima en US$111.300 millones para 2026, según proyecciones del FMI previas a los terremotos.
Con una deuda superior a US$240.000 millones, los pasivos equivalen a 216% del PIB, y la relación podría aumentar si continúan sumándose nuevas obligaciones. La complejidad de los arbitrajes frente a los bonos Los laudos complican la reestructuración porque, a diferencia de un bono en default —cuya estructura contractual y tenedores pueden identificarse con relativa facilidad—, un arbitraje plantea interrogantes sobre el origen de la obligación, su reconocimiento, los intereses y la forma en que ese acreedor competirá con bonistas y otros reclamantes. El gobierno de Delcy Rodríguez, tras los hechos del 3 de enero, anunció en mayo una reestructuración integral de la deuda externa de la República y de Pdvsa. El proceso sigue en etapa preparatoria luego de que la licencia general 58 de Estados Unidos permitiera contratar asesores y realizar trabajos técnicos, aunque sin autorizar negociaciones directas con acreedores.
Mientras tanto, el mapa de obligaciones continúa ampliándose. Venezuela necesita reducir su carga financiera para recuperar espacio fiscal y eventualmente volver a los mercados internacionales, pero para hacerlo primero debe determinar el tamaño real de la deuda que busca reestructurar. El caso Liberty, con un laudo de US$1.600 millones, es una muestra de que la cuenta aún no está cerrada. Con información de Bloomberg en Línea