Los riesgos del subsidio al diésel por US$31 millones anunciado por Fujimori en Perú

Los riesgos del subsidio al diésel por US$31 millones anunciado por Fujimori en Perú

Bloomberg Línea — El subsidio extraordinario al diésel en Perú “es una buena idea” para proteger a los transportistas de la volatilidad de los precios internacionales, aunque implicaría una serie de riesgos, según el Centro de Estudios sobre Minería y Sostenibilidad (CEMS) de la Universidad del Pacífico. El alza en los precios internacionales del petróleo, vinculada al cierre intermitente en el estrecho de Ormuz, donde transita la quinta parte del crudo mundial, y la guerra en Medio Oriente, ha impactado a mercados como Perú, que importa aproximadamente el 80% del combustible que consume a diario. En ese contexto, la administración de Keiko Fujimori, posesionada como presidenta de los peruanos menos de un mes atrás, destinará S/105 millones (US$31 millones) en subvenciones a los transportistas de pasajeros y carga nacional, con las que además se beneficiarán mototaxistas y operadores fluviales. La ayuda económica aplicará durante tres meses y será equivalente a S/4 (US$1,20) por galón de diésel B5 o B20 que compren los conductores.

Para acceder al subsidio, los transportistas deberán estar formalmente registrados ante el Ministerio de Transportes (MTC) o la Autoridad de Transporte Urbano (ATU). Además, tendrán que presentar los comprobantes de pago electrónicos que acrediten la adquisición de combustible. “La medida, adoptada con responsabilidad fiscal, pero también con sensibilidad social y sentido de urgencia, responde al contexto de volatilidad internacional de los precios de los hidrocarburos”, sostuvo el ministro de Transportes, Aldo Prieto Barrera. Los riesgos que implicará el subsidio Carlos Casas, director del CEMS de la Universidad del Pacífico, analizó las implicaciones del decreto expedido por el Gobierno nacional. A su juicio, aunque “el subsidio focalizado es una buena idea, puede generar un precedente negativo para futuras alzas inesperadas de precio de combustibles”, toda vez que puede requerir una intervención similar.

Casas sostuvo que el riesgo de estas medidas, inicialmente temporales, es que “se conviertan en permanentes”. Solo si la subvención a los combustibles se mantiene durante los tres meses contemplados, “se podrá considerar un éxito”, según él. El experto expuso la necesidad de “observar cuál es la tendencia próxima de los precios del petróleo”, que seguramente estará relacionada con el avance o retroceso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. “Si el conflicto escala, puede seguir subiendo y se necesitarán nuevas intervenciones”, acotó. Casas, además, comentó que el peligro de este subsidio es “terminar involucrando más recursos que generen aún más presión fiscal”.

El déficit anualizado en las cuentas públicas del Perú era del 1,3% del PIB el pasado junio, de ahí que este tema deba ser tenido en cuenta. Por otra parte, “si con este subsidio se evita que suban los fletes y pasajes, ello puede ayudar a que la inflación no suba y evitar que el Banco Central suba sus tasas de interés de referencia, lo que podría jugar en contra del crecimiento”, concluyó el analista.