Mercedes admite que los coches se quedaron sin demasiados botones: ahora quiere recuperarlos

Mercedes admite que los coches se quedaron sin demasiados botones: ahora quiere recuperarlos

Durante los últimos años, subirse a un coche nuevo se ha parecido cada vez más a sentarse delante de una enorme tablet. Los botones tradicionales fueron desapareciendo progresivamente del salpicadero mientras funciones tan básicas como ajustar la temperatura, cambiar la ventilación o controlar determinados sistemas del vehículo terminaban escondidas dentro de menús táctiles. Mercedes-Benz fue una de las compañías que llevó esa tendencia más lejos. Su espectacular MBUX Hyperscreen convirtió buena parte del tablero en una gigantesca superficie digital que integra navegación, entretenimiento, climatización y diferentes configuraciones del vehículo.

Sin embargo, ahora la propia compañía reconoce que la industria puede haberse pasado de frenada. Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz, ha explicado que las grandes pantallas no van a desaparecer, pero también admite que eliminar prácticamente todos los controles físicos terminó perjudicando en algunos casos la experiencia del conductor. “Estamos en el mínimo de botones” En declaraciones a Autocar, Källenius resumió bastante bien el cambio de rumbo: “No sé si estamos en el pico de pantallas, pero sí en el mínimo de botones”. La frase no significa que Mercedes vaya a regresar a los interiores de hace veinte años. Las pantallas continuarán siendo una parte central de la experiencia y la compañía seguirá apostando por interfaces digitales cada vez más completas.

Lo que está cambiando es la idea de que absolutamente todas las funciones deben pasar necesariamente por ellas. El propio ejecutivo reconoció que la industria “podría haber ido un poco demasiado lejos” con los controles digitales y señaló un problema especialmente relevante: priorizar la tecnología simplemente porque está disponible puede hacer que el fabricante termine perdiendo de vista al usuario. Mercedes ya ha comenzado a recuperar controles físicos en los volantes de algunos de sus modelos recientes y pretende hacer lo mismo con aquellas funciones que se utilizan constantemente durante la conducción. © YOUCAR Youtube. El problema de una pantalla es que obliga a mirar La crítica a los interiores completamente táctiles no tiene que ver únicamente con preferencias estéticas.

También existe una cuestión práctica y de seguridad. Un botón o una rueda física puede localizarse mediante el tacto una vez que el conductor está acostumbrado a su posición. Eso permite, por ejemplo, aumentar la temperatura o modificar el volumen sin apartar demasiado la atención de la carretera. Una superficie táctil funciona de forma diferente.

Si el mismo ajuste está escondido dentro de un menú, el conductor necesita localizar visualmente el elemento correcto y comprobar después que realmente lo ha pulsado. Una tarea aparentemente sencilla puede terminar requiriendo varios segundos de atención. Mercedes no está sola El fabricante alemán tampoco es el único que está reconsiderando esta filosofía. Volkswagen ya había anunciado que recuperaría botones físicos para determinadas funciones después de las críticas recibidas por algunos de sus interiores excesivamente táctiles.

El cambio también está llegando desde las organizaciones de seguridad. Euro NCAP ha endurecido sus criterios y considera especialmente importante que determinadas funciones fundamentales dispongan de controles físicos fáciles de localizar. Entre ellas aparecen los intermitentes, las luces de emergencia, el claxon, los limpiaparabrisas y la llamada de emergencia eCall. Los fabricantes no están legalmente obligados a seguir estas recomendaciones, pero ignorarlas puede complicar la obtención de las codiciadas cinco estrellas de seguridad.

La industria automovilística pasó años preguntándose cuántos botones podía eliminar de un coche. Ahora empieza a plantearse una pregunta diferente: cuáles nunca debería haber eliminado. Mercedes no renuncia a sus enormes pantallas , pero su cambio de rumbo muestra algo bastante sencillo: a veces la tecnología más cómoda para conducir no es la más nueva, sino aquella que podemos utilizar sin necesidad de mirarla. Fuente: Yahoo Noticias.