Nio vuelve a apostar contra la industria: su nuevo intercambio de baterías tarda 3 minutos y también sirve para sus coches baratos

Nio vuelve a apostar contra la industria: su nuevo intercambio de baterías tarda 3 minutos y también sirve para sus coches baratos

Coches Eléctricos Nio vuelve a apostar contra la industria: su nuevo intercambio de baterías tarda 3 minutos y también sirve para sus coches baratos La quinta generación de las estaciones e intercambio ya son compatibles con los coches de sus tres marcas: Nio, Onvo y Firefly. El sistema único ya va por su quinta generación. NIO Híbridos y Eléctricos 18/08/2026 13:00 Actualizado a 18/08/2026 13:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora A pesar de que ha tenido que recular en Europa y que prácticamente todas las marcas de coches del mundo van en otra dirección, Nio ha dado un nuevo paso en su apuesta por el intercambio de baterías como la alternativa óptima a la recarga convencional de los coches eléctricos. El fabricante chino ha puesto en funcionamiento sus primeras estaciones de intercambio de baterías de quinta generación, que introduce una arquitectura completamente renovada y, sobre todo, permite integrar por primera vez en la misma red a los vehículos de sus tres marcas: Nio, Onvo y Firefly. El debut tuvo lugar el 7 de agosto de manera simultánea en siete ciudades chinas: Pekín, Shanghái, Guangzhou, Suzhou, Hefei, Chengdu y Quanzhou. Esta última tiene además un significado especial para la compañía, ya que la estación situada allí se convirtió simultáneamente en la primera instalación de quinta generación y en la número 4.000 de Nio en China.

Los coches de Firefly ya son compatibles. También para los coches baratos y compactos del grupo El principal cambio de esta quinta generación no está únicamente en la velocidad del proceso, sino en la versatilidad de la infraestructura. Nio ha rediseñado por completo la arquitectura de las estaciones para poder trabajar con vehículos con distancias entre ejes muy diferentes. El objetivo es que una misma instalación pueda atender desde modelos de gran tamaño, como el SUV ES9, de unos 5,3 metros de longitud, hasta el pequeño Firefly, que mide alrededor de 4 metros.

Precisamente la llegada de Firefly al sistema de intercambio es uno de los grandes hitos de esta nueva generación, porque la marca de vehículos compactos y baratos de Nio nació con capacidad para utilizar baterías intercambiables, pero sus reducidas dimensiones impedían que pudiera acceder a las estaciones existentes, así que a efectos prácticos era una función que no podían utilizar. La menor distancia entre ejes de sus modelos hacía necesario desarrollar una infraestructura capaz de posicionar y manipular correctamente el vehículo, limitaciones que se eliminan por fin con la nueva generación. Pero el proceso de adaptación de Firefly no se ha limitado a modificar las estaciones, la compañía también ha trabajado en el software del vehículo, integrando una actualización que añade un sistema de asistencia al aparcamiento pensado específicamente para las estaciones de intercambio, facilitando que el coche se coloque automáticamente en la posición correcta antes de iniciar la operación. Firefly comenzó las pruebas internas de esta tecnología en junio en seis ciudades chinas, antes de la apertura oficial de las primeras estaciones de quinta generación.

Una apuesta a la contra del sector El sistema de Nio tiene entre sus principales bazas el tiempo que permite ahorrar frente a una recarga rápida, incluso en los tiempos actuales en los que marcas como BYD con su FLASH Charge pueden recuperar toda su energía en menos de 10 minutos. La compañía asegura que sus operaciones de intercambio requieren, de media, unos tres minutos. En lugar de esperar a que la batería recupere energía, el sistema extrae automáticamente el paquete descargado y coloca otro previamente cargado, un proceso más rápido aunque necesita de estaciones para llevarse a cabo. Desde el lanzamiento de su primera estación en 2018, Nio ha convertido esta tecnología en uno de los pilares de su estrategia energética y, según sus propios datos, ha realizado ya más de 100 millones de intercambios.

Actualmente, mantiene el objetivo de añadir más de 1.000 estaciones de intercambio en China durante 2026, aunque el ritmo de construcción se ha moderado en los últimos años para controlar las inversiones y la compañía está recurriendo cada vez más a acuerdos con socios para compartir los costes de despliegue y acelerar la expansión de la red. En junio, por ejemplo, Nio Power alcanzó un acuerdo con Zhongan Energy para construir conjuntamente 500 estaciones en el plazo de un año. Temas NIO Coches Eléctricos