Rodri ya lidera con clase y madurez: así ha sido su primer día culé CONTRACRÓNICA El fichaje azulgrana se mostró cercano ante aficionados apasionados en su primera jornada como mediocentro del FC Barcelona Laura Aparicio Todo es clase en Rodri. Dentro y fuera del terreno de juego. Madurez, liderazgo, serenidad y elegancia. Cualidades que Flick recibe con satisfacción para un equipo joven.
El centrocampista ha llegado al Barça con la ambición de quien sabe que está llamado a ser importante. “Vengo a ganar todo lo que se ponga por delante”, dijo recién aterrizado. Declaración de intenciones. Su jornada comenzó temprano. A las 8.30 horas llegó a la Ciutat Esportiva Joan Gamper, ocupando el asiento del copiloto del coche conducido por Dani Codina, jefe de operaciones del club.
A las puertas le esperaban numerosos aficionados, que corearon su nombre. Rodri respondió sonriente, saludando a los seguidores antes de entrar en las instalaciones para pasar la revisión médica, que superó sin problemas. Tras saludar a sus nuevos compañeros, abandonó la Ciutat Esportiva a las 11.30 horas rumbo al hotel Torre Melina Gran Meliá. Antes de marcharse, todavía atendió desde el coche a algunos de los aficionados que aguardaban su salida.
El descanso fue breve. Se cambió de ropa y, a la una y media, volvió a ponerse en marcha hacia las oficinas del Barça, esta vez acompañado por su pareja, Laura Iglesias. Laura es uno de sus grandes apoyos desde hace años. Ambos se conocieron en Castellón, cuando estudiaban en la Universitat Jaume I.
Rodri, crack en los estudios, cursaba Administración y Dirección de Empresas (ADE) y ella estudiaba Medicina. Los dos acabaron sus carreras. Para la cita definitiva, la firma, traje sin corbata. Elegante, sobrio y sin estridencias tal y como se exhibe sobre el verde.
Y de nuevo rodeado de aficionados: centenares de seguidores esperaban ante las oficinas del FC Barcelona para darle la bienvenida. Rodri volvió a mostrarse cercano antes de entrar para firmar su contrato junto a Joan Laporta, Rafa Yuste, Deco y Bojan Krkic. Después de la firma, compartió mesa con el presidente y el director deportivo en Botafumeiro. Baño de masas con Laporta eufórico y levantando los brazos.
Rodri se sorprendió con el pasillo de fans. Ya en la oficina comercial del Camp Nou, hacia las 19 horas, atendió a los medios de comunicación con un discurso convincente ante la mirada curiosa de Laura. Un día largo, pero afrontado con la serenidad que le caracteriza. Esa personalidad tiene también raíces familiares.
Su padre, Antonio Hernández, ha sido uno de sus grandes pilares. Ingeniero de profesión, siempre destacó la exigencia y la tenacidad de Rodri desde niño. Su hermano Gonzalo, también vinculado al deporte, ha seguido igualmente muy de cerca su extraordinaria trayectoria. Y así arrancó la aventura azulgrana: con clase, ambición y una sonrisa.
Rodri ya es del Barça y desde su primer día dejó claro que llega dispuesto a asumir el liderazgo que se espera de él.