¿Ya empezó realmente el fenómeno de El Niño?

¿Ya empezó realmente el fenómeno de El Niño?

Bloomberg Línea — El fenómeno de El Niño, sobre el que se ha estado advirtiendo desde comienzos de año, no solo es una realidad, sino que amenaza con ser el más intenso de la historia, de acuerdo con la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés). La NOAA estableció que El Niño comenzó poco más de dos meses atrás, exactamente el 11 de junio, cuando las temperaturas en el Pacífico ecuatorial superaron en 0,5 °C el promedio de varios meses consecutivos. La oficina identificó la suspensión de un patrón llamado Circulación de Walker, un flujo de aire masivo impulsado por las diferencias de temperatura y presión entre las cálidas aguas occidentales y las frías aguas orientales. “Cuando la Circulación de Walker se interrumpe y las aguas más cálidas se desplazan hacia el oriente, en dirección a Sudamérica, se declara El Niño”, explicó la NOAA en ese entonces. Pero los efectos de El Niño no son uniformes en toda Latinoamérica y el Caribe.

En Centroamérica y el Caribe, así como en el norte de Colombia y Venezuela, El Niño se caracteriza por sus olas de calor. Entretanto, en las regiones costeras de Ecuador y Perú, además del sur de Brasil y Uruguay, por ejemplo, este fenómeno se distingue por las lluvias intensas. Los meteorólogos de la NOAA también pronosticaron una “probabilidad del 63% de que la temperatura de la superficie del mar supere los 2,0 °C en la región del Pacífico monitoreada por El Niño”. Superar esa temperatura determina que El Niño sea “muy fuerte”. ¿El Niño más intenso de la historia?

La NOAA informó el 13 de agosto que El Niño se fortalecerá hasta finales de 2026 y que, de octubre a diciembre. “Durante la temporada comprendida entre octubre y diciembre de 2026, existe un 69% de probabilidades de que se produzca un fenómeno histórico que superaría la intensidad de los fenómenos de El Niño anteriores, que se remontan a 1950″, vaticinó. La NOAA también auguró “una probabilidad superior al 90% de que se produzca un episodio muy intenso durante el otoño y el invierno de 2026-27 en el hemisferio norte”, con base en las anomalías en las temperaturas de superficie oceánicas, que fueron superiores a 2 °C en el Pacífico ecuatorial oriental durante el último mes. Chile y Colombia, dos ejemplos opuestos de El Niño En Colombia, al extremo norte de América del Sur, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) alertó que las olas de calor por cuenta de El Niño, por ejemplo, “favorecen la reproducción de mosquitos y la transmisión de dengue, zika y chikunguny”. Además, expuso el riesgo de disminución de caudales y niveles bajos en embalses en tres regiones: Pacífica, Andina y Caribe.

En Chile, al extremo sur del continente, la Dirección Meteorológica (Meteochile) proyectó un “escenario con mayor ocurrencia de eventos de lluvia y montos acumulados que superarán los valores climatológicos habituales” en el tercer trimestre del año. Respecto al ‘Niño Godzilla’, un término acuñado por los medios de comunicación, Meteochile explicó: “No existe un ‘Niño Godzilla’, pero sí un escenario real con señales que podrían favorecer un invierno lluvioso en la zona centro-sur del país”.