35 años después sigue siendo uno de los videojuegos más difíciles de la historia, pero Battletoads es mucho más que la pesadilla de los jóvenes en los 90

35 años después sigue siendo uno de los videojuegos más difíciles de la historia, pero Battletoads es mucho más que la pesadilla de los jóvenes en los 90

Si creciste en los 80 y 90 lo más probable es que aún sufras pesadillas con algunos de los videojuegos que aparecieron en aquellos años, ¡no por malos!, sino por ser extremadamente difíciles. Tanto, que había juegos que ni siquiera sus creadores podían pasarse como le ocurrió al director de Ghost'n Goblins. Y en esta lista de títulos imposibles, el legendario Battletoads se ganó un puesto de honor. Primero, porque era obviamente difícil, claro; pero es que además tiene una de las fases más endemoniadamente duras que se recuerdan.

Un infierno que 35 años después sigue siendo un reto extremadamente difícil de superar, lo que resulta gracioso si tienes en cuenta que este muro infranqueable se encuentra prácticamente al principio de la aventura. Pero si Battletoads ha pasado a la historia no es solo por ser un juego difícil. El mítico equipo de Rare supo construir un divertidísimo título de acción y plataformas que no solo tenía un buen sistema de combate a lo Final Fight, sino que además lo combinaba con fases de velocidad y plataformeo en situaciones rocambolescas y originales. Los ingredientes justos para que terminara convirtiéndose en uno de esos clásicos de culto que no se olvidan, y un título perfecto para formar parte de nuestra sección Memorias Retro.

Índice de Contenidos (8) - Uno de los estudios de videojuegos más importantes de Europa - Los sapos también tienen su propia princesa - Lo mejor de Battletoads - Por qué Battletoads fue mucho más que un clon de Las Tortugas Ninja - 13 fases, ninguna igual a la anterior - El legado de Battletoads - ¿Sabías qué? Curiosidades de Battletoads - ¿Cómo jugar hoy en día a Battletoads? La gran mayoría conoce a Rare por los juegos que desarrollaron junto a Nintendo, pero los británicos ya se habían labrado una reputación de oro antes de dar vida al genial Donkey Kong Country de Super Nintendo. En especial por su valentía a la hora de probar nuevas formas de entretenimiento, tal y como demostraron con el gran Knight Lore entre otros, pero también por saber adaptar a su estilo ideas ya vistas en otros videojuegos.

Es el caso de Battletoads, que nacía en respuesta al enorme éxito de las Tortugas Ninja y de títulos tan emblemáticos como Double Dragon o Final Fight. "Queríamos unos personajes con los que crear muchos artículos promocionales", declaraba años atrás uno de los artistas a cargo de la obra, Kev Bayliss. "Camisetas, muñecos de plástico, cubrecamas… ¡todo!". "Queríamos unos personajes con los que crear muchos artículos promocionales" Y bien que lo consiguieron, convirtiendo a los sapos protagonistas de Battletoads en un icono para los jóvenes de principios de los años noventa. Pero más allá de ese afán por dar vida a unos héroes carismáticos que la gente asociara a Rare, algo así como sus mascotas oficiales, los británicos buscaban ante todo crear un gran videojuego que marcará época, tal y como lo hicieron sus anteriores trabajos. Lo que lograron con una divertidísima y muy difícil aventura de acción plataformera que incluso a ellos mismos cuesta describir por la enorme variedad de situaciones de juego que planteaba. "Battletoads es un juego de peleas con plataformas, estrategia… carreras" ¡y mucho más!, bromean desde la propia Rare, ensalzando la diversidad de mecánicas jugables de su obra. La malvada Dark Queen ha secuestrado a la bella Princesa Angélica junto al intrépido Pimple, y a nosotros nos toca rescatarlos a toda costa.

Punto. Ya está. No hay mucho más que contar acerca del argumento de Battletoads, que sin rodeos nos lanza al combate en cuestión de segundos. Machacar enemigos, esquivar trampas mortales, sortear abismos sin fin, y hasta pilotar una veloz nave en el que a día de hoy continúa siendo uno de los niveles más difíciles de la historia del videojuego.

Con una capacidad para sorprender al jugador pocas veces vista incluso en la actualidad, estos desafíos y no la historia en sí se convirtieron en el mayor atractivo de esta loquísima aventura de acción plataformera que sin inventar nada nuevo, consiguió que los aficionados a los clásicos beat'em up se encontraran con un videojuego fresco y original. "Era un ejemplo típico del enfoque de Rare: ver lo que era popular y darle nuestro toque. Por ejemplo, amplificarlo, hacerlo algo más extremo, algo más violento", destaca una de las principales mentes creativas del estudio, Gregg Mayles. Y no podía haber descrito mejor su obra, que en esencia compartía muchas similitudes con los típicos 'yo contra el barrio' de la época, con Double Dragon a la cabeza, pero aderezando su acción con situaciones de juego no tan habituales en aquel entonces. Lo mejor de Battletoads - Gran variedad de estilos de juego: peleas, plataformeo, nado, carreras, etc. - Su extremada dificultad.

Al final, te tienta a intentarlo una y otra vez. - Atractivo estilo audiovisual. Las animaciones de los protagonistas son muy buenas. - Los combates son súper emocionantes. ¡Había tensión en cada pelea! - El diseño de las 13 fases que dan forma a la aventura. Algunas son geniales. - Muy divertido en su vertiente multijugador cooperativa. El éxito de las Tortugas Ninja en ámbitos tan dispares como el de la animación en televisión, los videojuegos, cómics y merchandising en general motivó a los fundadores de Rare a crear sus propias tortugas ninja, aunque ello implicase embarcarse en un proyecto de gran magnitud como lo fue en su momento Battletoads.

Este iba a convertirse en su primer juego de acción beat'em up, debía romper moldes en lo tecnológico, y además hacer de sus protagonistas los nuevos héroes de moda. Un reto descomunal, como el propio equipo de desarrollo reconoce, que les llevó a trabajar durante varios años en esta aventura de acción plataformera. ¿El resultado? Otro éxito sin precedentes para los británicos, que no solo encandilaron a la prensa especializada, sino que realmente hicieron de sus sapos unos personajes queridos por los jóvenes -y no tan jóvenes- de la época. ¿Tortugas Ninja? Como la propia campaña publicitaria del juego rezaba, "comparadas con Battletoads, las tortugas parecen fango en el estanque".

Una divertida forma de restar peso a las críticas que recibieron por las semejanzas entre su trío protagonista y los héroes mutantes de la editorial de cómics Mirage Studios. También Rare se propuso destacar en lo visual con un estilo animado más exagerado de la cuenta, imitando en cierto modo los clásicos de la animación de Disney. "Yo quería que tuviera un aspecto como de Disney, pero no era tan buen dibujante como para lograrlo así que inventamos unos cuantos trucos para conseguirlo: teníamos manos que se expandían y pies que se convertían en botas enormes", relata Kev Bayliss en uno de los documentales incluidos en el excelente Rare Replay de Xbox One y PC. "Creo que la capacidad de transformar las extremidades, en lugar de cargar con armas, es lo que los hizo únicos", añade el creativo. El concepto "violencia cómica", que se acrecentó en las secuelas de este clásico, fue sin duda una seña de identidad que Rare supo explotar muy bien, pero también sacó mucho partido al divertido sistema de combate que presentaba la obra, con desafiantes peleas en las que el más mínimo error podía llevarnos a perder la vida. Teníamos puñetazos, embestidas, ataques desde el aire, agarres y hasta la opción de usar algunas armas para golpear con mayor fiereza a los enemigos.

No es que fueran peleas extremadamente complejas, pero sí requerían de cierta estrategia para salir victoriosos. Especialmente cuando nos medíamos a los durísimos jefazos que esperaban al final de algunas fases. Pero teniendo en el mercado competidores de éxito como Double Dragon, Final Fight o incluso los 'yo contra el barrio' protagonizados por Las Tortugas Ninja, Rare necesitaba algo más para marcar las diferencias. Y ese algo más fue la variedad y originalidad en el diseño de niveles.

La aventura empezaba como una aventura de acción al uso sobre un entorno típico a más no poder. Había algún precipicio que debíamos sortear saltando y un jefazo distinto a lo habitual, sí, pero en esencia era un beat'em up puro. Y a partir de ahí… el descenso en rapel por un peligroso túnel repleto de enemigos y trampas mortales, la carrera más terrorífica -por su dificultad- que recordamos, combates sobre el hielo, secciones de surfeo, nado; un original nivel en el que nos movíamos a lomos de grandes serpientes a las que debíamos seguir el ritmo…. la capacidad de Battletoads para sorprender al jugador continúa siendo digna de elogio hoy en día. También lo es su multijugador cooperativo para dos jugadores, aunque en algunas fases parecía más un estorbo que una ventaja -de nuevo, la fase de las motos voladoras-.

Lo que me lleva a hablar de su legendaria dificultad. ¿Por qué tan desafiante? "En aquel entonces los juegos eran bastante cortos, así que una forma de darles más jugabilidad era proporcionar al jugador un reto importante", reconocen sus responsables. ¡Pero vaya reto! Completar las 13 fases que dan vida a la aventura es una odisea por lo fácil que resulta morir y los pocos continúes que tenemos. Tampoco había contraseñas secretas para comenzar la partida en un nivel específico, aunque sí existía la opción de saltarse ciertas fases tomando algunos atajos. El legado de Battletoads Aunque en el momento de estrenar Battletoads eran muchos los estudios que habían decidido dar el salto a las consolas de 16bits, Rare se mantuvo fiel a NES por una razón obvia: había millones de consolas en el mercado, frente a otras plataformas que todavía no se habían asentado.

Decisión que contribuyó a que la aventura de Rash, Zitz y Pimple alcanzara el éxito deseado, con la consiguiente adaptación del clásico a un buen puñado de plataformas entre las que se encuentra incluso la vetusta Game Boy, que contó con una versión especial que incluía un menor número de fases, pero conservaba la mítica sección de las motos y su endiablado nivel de dificultad. Poco tiempo después Rare se estrenaba en Super Nintendo con Battletoads in Battlemaniacs, que mejoraba en muchos sentidos al título original Poco tiempo después Rare se estrenaba en Super Nintendo con Battletoads in Battlemaniacs, que mejoraba en muchos sentidos al título original con nuevos tipos de misiones, combates más trabajados y un estilo visual realmente atractivo. Incluso Electronic Arts se sumó a la fiebre Battletoads editando en 1994 un videojuego para salones recreativos que contaba, como principal novedad, con un modo multijugador para tres personas. Tampoco podemos olvidarnos del particular crossover entre los Battletoads y Double Dragon.

En aquel entonces, antes de que Rare fuera adquirida por Nintendo, los británicos contaban con el apoyo de Tradewest, que también era dueña de los derechos de distribución de Double Dragon. Dado que ambos títulos compartían un estilo jugable muy similar, y que eran sagas de reconocido prestigio, a alguna cabeza pensante debió ocurrírsele la idea de fusionar ambos universos. No se calentaron mucho la cabeza a nivel argumental, pero fue un título bastante interesante, más centrado en su faceta beat'em up, pero extremadamente difícil incluso para los estándares a los que nos tenía acostumbrados Battletoads. Y después de esto ¿qué?

Nada de nada. La serie cayó en el más absoluto olvido quedando solo en el recuerdo de los más veteranos. Hay varios motivos que lo explican. Por un lado, la versión Arcade de Battletoads no rindió tan bien como esperaba Tradewest, lo que les llevó a bloquear incluso su adaptación a Game Boy... aún cuando el juego estaba prácticamente terminado tal y como recuerda uno de sus programadores, Paul Machacek.

Pero es que además, Rare había alcanzado un nuevo éxito masivo con su espectacular Donkey Kong Country de Super Nintendo, lo que llevó al estudio británico a volcarse por completo en esta saga en detrimento de otros proyectos. No sería hasta 2020 que tendríamos un nuevo juego de la saga, esta vez a cargo del estudio francés DLALA, aunque no con el resultado esperado. ¿Sabías qué? Curiosidades de Battletoads - Antes de dar con el nombre final, Rare barajó títulos tan poco atractivos como Anfibioz. - Rare pensó en crear un spin off de Battletoads llamado War Hogs. Estaría protagonizado por el poderoso Captain Pork, un jabalí motero equipado con una espada. - El compositor de la banda sonora es el gran David Wise, autor de la música de Donkey Kong Country. - Se trabajó en una serie de animación basada en Battletoads.

Se llegó a emitir un primer episodio piloto, pero el proyecto no tuvo el éxito esperado. - El equipo de Rare intentó en su momento superar el último tramo de la mítica fase de la moto con los ojos cerrados. Estuvieron a punto de hacerlo, pero nadie lo consiguió. - La mítica dificultad de Battletoads se estableció a partir del nivel de habilidad de uno de los programadores de Rare. - Algunos de los personajes de Battletoads se han dejado ver en juegos tan dispares como Shovel Knight o Killer Instinct. ¿Cómo jugar hoy en día a Battletoads? Por suerte hoy en día es fácil jugar a Battletoads (y otros títulos de la saga) en diversas plataformas. Por un lado encontramos el juego en el servicio de suscripción Nintendo Switch Online, lo que está genial para disfrutar de él en modo portátil; pero también tenemos el imprescindible Rare Replay de Xbox y PC el que se incluyen varios de los juegos más míticos de Rare, entre los que obviamente no faltan los Battletoads.

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