Argentina recorta el gasto y recupera el superávit fiscal: ven desafío “quirúrgico” para 2027

Argentina recorta el gasto y recupera el superávit fiscal: ven desafío “quirúrgico” para 2027

Buenos Aires — De la mano de un nuevo recorte del gasto, el Gobierno argentino volvió a informar un superávit de las cuentas públicas en julio. Tras el déficit primario que registró en junio por la postergación del vencimiento del Impuesto a las Ganancias y los pagos de aguinaldos, el Sector Público Nacional registró un superávit primario de ARS$2,9 billones en el séptimo mes del año, en el que obtuvo además un superávit financiero de ARS$244.897 millones. Como es habitual, el dato fue confirmado por Luis Caputo a través de un mensaje publicado en redes sociales. Allí, el ministro de Economía argentino destacó el hecho de que se alcanzara un resultado financiero superavitario en julio, un mes con una alta concentración de vencimientos de intereses de deuda por el pago de los cupones de los bonos Globales y Bonares.

Ese pago de intereses de deuda pública netos de tenencias intra-sector público, detalló el titular del Palacio de Hacienda, fue de AR$$2.715.436 millones. Al respecto, el ministro de Economía también marcó que en julio el gasto primario se redujo 7% interanual en términos reales, aunque destacó que eso ocurrió a pesar de que los gastos en concepto de Asignación Universal por Hijo crecieron 3,8%. En esa línea, también dijo que el superávit fiscal se alcanzó en el marco de una reducción de impuestos acumulada de casi 3% del PIB desde el inicio de la gestión. Con este resultado, el Sector Público Nacional acumuló en los primeros siete meses del año un superávit primario de aproximadamente 0,9% del PIB y un superávit financiero de aproximadamente 0,1% del PIB.

Así, pareciera encaminarse a cumplir con la meta fiscal acordada con el Fondo Monetario Internacional para este año, de 1,4% de superávit primario, tras haber quedado levemente por debajo del target en el primer semestre. En su mensaje, Caputo destacó que este resultado superavitario de las cuentas públicas fue posible gracias a que el gasto primario se redujo 7% interanual en términos reales. Pese a ello, señaló que esa caída se dio aun cuando los gastos en concepto de Asignación Universal por Hijo crecieron 3,8%. Asimismo, recordó que el superávit fiscal se sostuvo en un contexto en el que los impuestos se redujeron en casi tres puntos del producto desde el inicio de la gestión.

Desde el bróker Facimex Valores también destacaron el resultado al marcar que con esos casi ARS$3 billones, equivalente a 0,27% del PBI, el Gobierno obtuvo en julio un “robusto” superávit primario que redundó en el resultado más alto para ese mes en casi dos décadas (desde 2007). Pese a ello, desde la firma también recordaron que “buena parte del superávit de julio se explica por el traslado de los vencimientos de Ganancias”, mientras que por el lado del gasto, expresaron que “persiste el ajuste sobre el gasto discrecional”. “En detalle, el gasto primario cayó 7,0% a/a real, con el gasto indexado disminuyendo 3,8% a/a real y el gasto discrecional cayendo 10% a/a real”, precisaron al respecto antes de agregar que mantienen su proyección de superávit primario de 1,2% del PBI y equilibrio fiscal para este año. La lupa en ingresos, gastos y subsidios Desde Grupo SBS también destacaron el resultado y añadieron que mantienen su escenario base de que 2026 cierre como el tercer ejercicio consecutivo con superávit primario y financiero, con el desvío de junio ya corregido por el propio calendario impositivo. “El regreso al superávit en julio convalida la lectura que hicimos el mes pasado: el déficit de junio respondió a factores puntuales de calendario (medio aguinaldo y postergación del pago de IIGG de personas humanas) y no a un deterioro estructural de las cuentas”, señalaron en un informe. “Con el ingreso en jul-26 del impuesto diferido, el fisco retomó el sendero que había caracterizado a los primeros cinco meses del año”, recordaron. Pese a ello analistas también marcaron que el superávit de las cuentas públicas alcanzado en julio estuvo impulsado por la suba de 25% interanual real en ingresos por el Impuesto a las Ganancias (IIGG), afectado por la postergación del pago del impuesto para el último mes.

Aun así, señalaron que los ingresos totales cayeron 2,5% interanual real, con los ingresos tributarios cediendo 3,1% interanual real, lo que significó el decimosegundo mes consecutivo de caída en términos reales interanuales. Sin contemplar ese ingreso por IIGG, desde Grupo SBS calcularon que los ingresos tributarios cayeron 5,8% interanual real, con caídas reales para todos los rubros excepto por Bienes Personales (BBPP) y “resto tributarios”. En esa línea, también marcaron que IVA y Contribuciones a la Seguridad Social cayeron por noveno mes seguido mientras que los ingresos vinculados a los Derechos de Exportación (DEX) bajaron por decimosegundo mes consecutivo, esta vez 21,7% interanual real. Esta última caída, recordaron, estuvo afectada por la aceleración de las exportaciones para aprovechar la menor alícuota vía DJVE en junio de 2025, con liquidación en julio de 2025, previa a la ventana temporal de retenciones cero que dispuso el Gobierno en septiembre de 2025 para sumar reservas en la antesala electoral.

Pese a ello, desde Grupo SBS marcaron que “en términos intermensuales, nuestras series desestacionalizadas apuntaron a que los tributarios rebotaron en julio de 2026”. Para compensar esa caída de 2,5% interanual real de los ingresos y sostener el superávit, el Gobierno de Javier Milei dispuso un recorte de 7% interanual real de los gastos primarios. Al analizar las partidas, Grupo SBS precisó que las prestaciones sociales cayeron 8,1% interanual real, con contracciones jubilaciones (-4,8% a/a real), que cortaron una racha de 20 meses consecutivo de subas interanuales reales, aunque agregaron que “mirando el peso de los gastos sobre PBI, las jubilaciones se mantuvieron estables” en el nivel de junio, en 6,85 puntos porcentuales del PBI acumulado en los últimos 12 meses. En tanto, calcularon también que los subsidios económicos cayeron 18,5% interanual real en julio, con los energéticos contrayéndose 20% interanual real y los correspondientes al transporte cayendo 11,7% interanual real.

Así, estimaron que los subsidios a la energía y el transporte se ubican, respectivamente, en 0,85 puntos porcentuales y 0,35 puntos porcentuales del PBI en los últimos 12 meses. Por último, estimaron que los salarios cayeron 3,8% interanual real y llevan ya 18 meses consecutivos de caída en términos reales interanuales. “La cuenta de salarios se ubica así en 2 puntos del PBI en los últimos 12 meses, 0,9 puntos porcentuales menos que en diciembre de 2023”, marcaron. Desde la consultora LCG, por su parte, agregaron que el recorte del gasto primario se dio en paralelo con la cancelación de la deuda flotante generada en junio. El mes pasado, recordaron que la Administración Pública Nacional había ‘pisado’ pagos por a casi ARS$4 billones, lo que había hecho subir la deuda flotante acumulada en seis meses a 0,34% del PBI sin incluir intereses). “Cerrado julio, los pagos pendientes sumaban un total de 0,18% del PBI”, precisaron.

Desafíos hacia adelante Hacia adelante, desde Grupo SBS ven que el plano fiscal tiene “algunos desafíos en el horizonte” pese a ser “el de mejor delivery” por parte de la gestión actual. Entre los factores que definirán la trayectoria fiscal de acá a los próximos meses, ven que en el plano de los ingresos “sigue sin manifestarse de forma clara algún tipo de indicio de reversión en los ingresos tributarios en términos reales”. Esa dinámica, añadieron, dependerá en gran parte de la trayectoria de los sectores de la economía real que muestran un rezago. Asimismo, consideraron que “la dinámica de la inflación también será clave” con relación al grado de erosión o expansión que puedan tener los ingresos reales.

Al respecto, destacaron que “la sorpresa negativa de inflación de jul-26 interrumpió tres meses consecutivos de desaceleración y sirve de recordatorio de que el sendero de nominalidad no será lineal ni estará exento de ruidos”. Eso último, explicaron, es relevante dado que la trayectoria de precios determina cuánto terreno real pueden ganar los ingresos privados de los que depende en parte la recaudación, y la recaudación en sí misma. VER MÁS: Qué esperar de la inflación de agosto después del rebote de julio En términos de ingresos también consideraron que “habrá que monitorear la dinámica de factores como el costo del FAL sobre los ingresos 2026 (estimado en 0,15pp del PBI), el aporte eventual de privatizaciones (entendemos que esto sería más pensando en 2027) y el impacto recaudatorio de la ampliación del régimen de Inocencia Fiscal que se debate por estos días en Diputados”. Pasando a los gastos, Grupo SBS mantuvo su diagnóstico de que el grueso de la ‘motosierra’ ya operó en 2024-2025.

Por ello advirtieron: “Lo que resta es un ajuste ‘quirúrgico’ sobre partidas políticamente sensibles (subsidios a energía y transporte, planta de empleo público, transferencias discrecionales a provincias), en la antesala del ciclo electoral 2027”. En esa línea, también ven que las jubilaciones, en la zona de 6,85 puntos porcentuales del PBI acumulado 12 meses, “siguen ayudando al esquema”, aunque reiteraron que “los reclamos de recomposición por encima de la inflación y el frente universitario podrían constituir riesgos latentes en la previa electoral”. Por último, los analistas de SBS destacaron como punto a monitorear el grado de impacto que las reducciones de subsidios y consecuentes incrementos de tarifas podrían tener en términos de actividad y, por lo tanto, de recaudación. Hacia adelante, desde LCG también ven desafíos.

Tras recordar que el Gobierno se comprometió con el FMI a alcanzar un superávit de 1,4% del PBI este año, compromiso que fue revisado a la baja desde el 2,2% original, indicaron que “aun cuando corridos siete meses, el superávit acumulado asciende a 0,9% del PBI, el cumplimiento de la meta supone un desafío mayor dada la caída sostenida de ingresos”. Por ello, creen que más allá de la voluntad del gobierno en mantener la disciplina fiscal, “será la tolerancia social la que termine marcando la magnitud y la composición final del ajuste necesario para el cumplimiento de la meta, sobre todo en la víspera de un año electoral y en momentos en los que el presidente viene perdiendo imagen”.