Cada vez más juegos nos tratan como si fuéramos idiotas. Por suerte, existen otros como este RPG clásico que todavía confían en nosotros

Cada vez más juegos nos tratan como si fuéramos idiotas. Por suerte, existen otros como este RPG clásico que todavía confían en nosotros

Hay un tipo de juego que cada vez me gusta más: el que no me trata como si fuera un idiota. Completar una misión bien diseñada en la que no me he limitado a seguir indicadores me resulta bastante más satisfactorio que superar la campaña de cualquier título hiperpalatable. Y puede que parezca lo contrario, pero creo que corren buenos tiempos para todos a los que este tipo de experiencias nos llamen la atención. No solo venimos de Mina the Hollower o Hell is Us, sino que hasta en el lugar menos esperado podemos encontrarnos un videojuego capaz de apelar a nuestro espíritu de aventura.

Un RPG de mundo abierto muy distinto Drova: The Forsaken Kin es un RPG de mundo abierto que, aunque se lanzó en 2024 y está en todas las plataformas, yo descubrí cuando llegó a teléfonos móviles hace apenas unos meses. Aquello fue un poco como ir a un restaurante de comida rápida y encontrarse con un plato gourmet. "Diseñamos nuestros juegos con la intención de que los usuarios no necesiten elementos artificiales como un minimapa o marcadores de misión para llegar a su destino. Morrowind o Gothic nos han inspirado a hacer los juegos que hacemos. Creemos que faltan títulos que se tomen a los jugadores en serio y demasiados que no paran de decirles qué es lo que tienen qué hacer", dicen sus desarrolladores.

Puede que esas palabras sean un ejercicio de marketing, pero es publicidad sincera. Drova empieza con nuestro personaje participando en un ritual chamánico que sale mal y que lo transporta a un mundo ambientado en la mitología celta. A partir de entonces nuestro objetivo es que unos druidas de un pueblo desconocido examinen un cristal que llevamos con nosotros. ¿Cómo encontramos ese pueblo? Pues lo primero será explorar la zona en la que aparecemos para ver si alguien es tan amable como para darnos indicaciones.

En Drova todo está meticulosamente diseñado para que no te pierdas, pero también para que sientas que las respuestas las estás encontrando por ti mismo y para que hallarlas sea más satisfactorio. Y es que hay dos formas de llegar a un nuevo asentamiento en un RPG. La primera es que un marcador en el mapa te lo diga y la segunda es que un leñador te cuente su historia durante cinco minutos y te explique que él viene de allí y que no volvería por nada del mundo. Al acabar, eso sí, te dice que es cosa tuya y que si quieres ir está avanzando hacia el este, justo después de una bifurcación.

El hecho de que no haya elementos artificiales que te digan qué hacer logra que le prestes más atención a las conversaciones y, en este caso, también sirvió para crear anticipación. Aquel leñador me puso sobre aviso del lugar al que iba e hizo que fuera más prudente a la hora de elegir opciones de conversación con la gente que vivía ahí. No es una forma de diseñar particularmente novedosa, pues viene heredada de los RPG clásicos y hasta la hemos visto de forma muy reciente en Baldur's Gate 3. Sin embargo, el truco no ha perdido efecto y sigue consiguiendo que los mundos se sientan más orgánicos y creíbles.

Ojo, que el juego no es perfecto. El combate flojea y es fácil que durante las primeras horas, sobre todo si no exploras lo suficiente, te sientas absurdamente débil. Además, hay algunas mecánicas tediosas como tener que envainar el arma cada vez que queremos recoger cualquier material de crafteo del suelo. Nada es gravísimo y la prueba es que, en la versión de PC, el juego ha acumulado unas reseñas muy positivas con un 93% de votos a favor tras más de 9.350 valoraciones en Steam.

Resulta que a los jugadores les resulta más fácil perdonar pequeños errores cuando sienten que están ante algo especial. Y si se puede decir algo de Drova es, precisamente, que se trata de un juego especial. Además, las particularidades empezaron bien pronto. El estudio lo fundaron en 2021 universitarios alemanes recién graduados que se conocieron en un club estudiantil y aprovecharon las ayudas del gobierno del país para financiar parte del desarrollo.

Fueron estas circunstancias las que probablemente les llevaron a tomar más riesgos y a publicar el juego en tantas plataformas como fuera posible. Había una parte formativa en la idea de llevar el juego tanto a la Nintendo Switch original como a dispositivos móviles. En el caso de los teléfonos, plataforma en la que lo he jugado, el trabajo es difícilmente mejorable. Además de un buen trabajo de optimización, los botones en pantalla y los menús son totalmente configurables de modo que resulta fácil adaptarlos a nuestros gustos o el tamaño de la pantalla.

También, por supuesto, no cuenta con ningún tipo de sistema de monetización abusivo o interrupciones en forma de anuncios. El funcionamiento es exactamente el mismo que en el resto de sistemas: lo pagas una vez y lo tienes para siempre. De Drova se puede decir aquello de que no es un juego para todo el mundo y, al mismo tiempo, que es un juego que todo el mundo debería probar. Una experiencia clásica y similar a la de los RPG "de toda la vida", pero mezclada con algunas ideas de diseño modernas que hacen el conjunto mucho más intuitivo y fácil de digerir.

Descubrirlo ha sido un gusto y una de las sorpresas más agradables que me voy a llevar este 2026. En 3DJuegos | Un RPG de El Señor de los Anillos respondió hace 15 años a la pregunta más importante sobre la destrucción del Anillo Único.