Viajar por Europa con el móvil es mucho más sencillo que hace unos años. En países de la Unión Europea podemos utilizar nuestra tarifa nacional gracias al roaming regulado, aunque eso no significa que tengamos datos móviles ilimitados cuando salimos de España. Y una película descargada puede consumir varios gigas en cuestión de minutos. Eso es precisamente lo que me ocurrió durante un viaje a Italia.
Mi tarifa de Digi incluía 9 GB de datos para utilizar en roaming y, confiando en que serían suficientes para unos días, descargué una película de Prime Video antes de verla durante el viaje. El problema es que la descarga consumió prácticamente toda la cantidad de datos disponible. La solución fue contratar 3 GB adicionales por 3 euros, pero tampoco duraron demasiado. En aproximadamente medio día, entre el uso normal de Google Maps y Spotify y, sobre todo, las aplicaciones funcionando en segundo plano, esos datos también habían desaparecido.
Descargar películas con 5G El error más claro fue descargar una película utilizando los datos móviles. Aunque pueda parecer una acción puntual, el tamaño de una película descargada para verla sin conexión puede ser considerable, especialmente si se selecciona una calidad de imagen elevada. Por eso, cuando viajamos al extranjero, descargar películas, series, podcasts o listas de reproducción debería hacerse siempre conectado a una red WiFi, preferiblemente antes de salir de casa. Lo mismo ocurre con las actualizaciones de aplicaciones.
Un teléfono puede descargar automáticamente nuevas versiones de apps mientras estamos utilizando los datos móviles y, si tenemos varias actualizaciones pendientes, el consumo acumulado puede ser mucho mayor del esperado. Y no solo hay que vigilar las actualizaciones manuales, ya que algunas apps realizan procesos automáticamente mientras no las estamos utilizando, como sincronizar fotografías, descargar contenido, actualizar información o hacer copias de seguridad. Consumo en segundo plano El caso de Instagram es especialmente ilustrativo. Aunque no estuviera utilizando activamente la aplicación, Instagram continuaba consumiendo datos en segundo plano.
Esto puede ocurrir con muchas otras aplicaciones, como otras redes sociales, servicios de almacenamiento en la nube, correo electrónico, aplicaciones de noticias o plataformas multimedia. Cuando estamos en España y disponemos de una tarifa con decenas, cientos de gigabytes o incluso datos ilimitados, probablemente ni siquiera nos demos cuenta. Pero con el roaming activo, la cosa cambia. Cómo gastar menos datos Hay varias medidas sencillas que pueden marcar una diferencia enorme durante un viaje.
La primera es activar el modo de ahorro de datos del teléfono. Esta función limita determinadas actividades en segundo plano y evita que algunas aplicaciones consuman datos constantemente. También es recomendable revisar una por una las aplicaciones que más datos utilizan. Si Instagram, TikTok, YouTube o cualquier otra red social aparece entre las primeras posiciones, podemos restringir su actividad cuando estamos utilizando la red móvil.
Otra medida especialmente útil consiste en desactivar las actualizaciones automáticas utilizando datos móviles. Las aplicaciones pueden esperar perfectamente a que volvamos a conectarnos a una red WiFi. Lo mismo se aplica a las copias de seguridad de fotografías y vídeos. Si el teléfono está configurado para sincronizar automáticamente nuestra galería con Google Fotos, iCloud u otro servicio, una colección de vídeos grabados durante las vacaciones puede consumir muchísimo.
Google Maps y Spotify, por su parte, pueden convertirse en aliados si los preparamos antes de viajar, descargando los mapas de ciudades y listas de reproducción. Así, podrán usarse en el extranjero sin consumir datos de la tarifa. Y hay una última recomendación que parece obvia, pero que conviene recordar: comprueba cuánto roaming incluye tu tarifa antes de viajar. Que tengas muchos gigabytes en España no significa necesariamente que dispongas de esa misma cantidad en otros países, y eso es precisamente lo que me sucedió a mí.