La agresión estadounidense-israelí contra Irán, iniciada en febrero y actualmente en un tenso congelamiento, ha provocado el repunte del precio del petróleo y las crecientes dudas sobre la sostenibilidad fiscal del país, empujando a la deuda nacional de Estados Unidos que está a punto de superar los 40 billones de dólares esta semana, meses antes de lo previsto, mientras el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años alcanza su nivel más alto desde 2007, en un contexto marcado por Según datos del Departamento del Tesoro, la deuda pública estadounidense se situó el lunes en 39,9 billones de dólares, al borde de superar los 40 billones. Hace seis meses, la Oficina de Presupuesto del Congreso había proyectado que el endeudamiento federal alcanzaría los 39,4 billones durante el presente año fiscal. El rápido aumento se debe a la caída de los ingresos federales —agravada por la decisión de la Corte Suprema de invalidar los aranceles del ‘Día de la Liberación’ del presidente Donald Trump, lo que redujo los ingresos en unos 250 000 millones de dólares— y al aumento del gasto, incluido el militar vinculado a la guerra contra Irán. El abrumador balance de reparaciones que EEUU debe a Irán por décadas de hostilidad El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años alcanzó el martes el 5,34%, su nivel más alto desde la crisis hipotecaria de 2007, antes de retroceder ligeramente.
El bono a 10 años se sitúa en el 4,71 %, frente al 3,94 % registrado antes de los primeros bombardeos contra Irán a finales de febrero. Irán alerta a mercados: Bonos del Tesoro de EEUU son “castillo de naipes” El repunte refleja el temor de los inversores a una inflación persistente, alimentada por el encarecimiento del petróleo. El crudo Brent superó los 90 dólares por barril esta semana, y los analistas advierten de que la tregua inflacionaria observada en julio —con una inflación del 3,4 % interanual— podría ser de corta duración. Irán: Familias de EEUU pagan el precio de la apuesta de sus líderes | HISPANTV Un asesor del Líder de Irán ha afirmado que familias de EE.UU., pagan el precio de la apuesta de Washington contra Irán, ante el cambio de las ecuaciones regionales.
La ausencia de una orientación clara por parte de la Reserva Federal desde que Kevin Warsh asumió la presidencia y puso fin a la comunicación prospectiva ha contribuido al alza de las tasas, según analistas de Saxo Markets. Además, el gobierno estadounidense enfrenta una competencia creciente por parte de las grandes tecnológicas, que recurren masivamente al mercado de bonos para financiar sus inversiones en inteligencia artificial. Esta demanda adicional presiona al alza los rendimientos y encarece el financiamiento público. El aumento de los rendimientos se traduce en hipotecas, préstamos para automóviles y tarjetas de crédito más caros, mientras las empresas enfrentan mayores costos de financiamiento que podrían trasladar a los precios finales.
Este endurecimiento de las condiciones crediticias podría frenar el gasto y pesar sobre el crecimiento económico. La presión no se limita a Estados Unidos. Los rendimientos de los bonos soberanos también han aumentado en Reino Unido (5,85%), Japón, Francia y Alemania, donde los inversores exigen mayores primas ante la incertidumbre geopolítica y fiscal. El techo de deuda, fijado en 41,1 billones de dólares, podría alcanzarse entre finales del invierno y mediados de 2027, según el Centro de Política Bipartidista, lo que anticipa una nueva confrontación política en Washington.
Deuda nacional de EEUU superar récord de 37 billones de dólares ncl/tmv