Bloomberg Línea — El precio del oro se dispara este miércoles, impulsado por la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro y el debilitamiento del dólar. Para UBS, el movimiento todavía tiene recorrido y el metal precioso podría alcanzar nuevos máximos durante los próximos trimestres. El oro avanzaba cerca de 3,4% hasta unos US$4.481 por onza, después de superar los US$4.486 durante la sesión y tocar su nivel más alto desde comienzos de junio. En el último mes, el metal acumula una subida de alrededor de 8,51%, según los datos de Bloomberg.
El movimiento se aceleró después de que el Tesoro de Estados Unidos anunciara un aumento inesperado de sus recompras de deuda de largo plazo. “El oro ha subido casi un 10% este mes, y vemos precios más altos en el mediano plazo a medida que caigan las tasas de interés reales de Estados Unidos y la demanda de inversión se mantenga alta”, dijeron Dominic Schnider y Giovanni Staunovo, estrategas de UBS. ¿Oro a US$5.000? El repunte del oro se aceleró este miércoles después de que el Tesoro de Estados Unidos anunciara que aumentará, al menos al doble, el tamaño de sus operaciones de recompra destinadas a respaldar la liquidez de los bonos con vencimientos de 10 a 30 años. La demanda de inversión también ha ganado fuerza. Los ETF respaldados por oro seguidos por Bloomberg incorporaron más de 257.000 onzas el martes, la mayor entrada diaria desde abril.
El mercado espera ahora las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal y, la próxima semana, el discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole. UBS mantiene su previsión de US$4.600 por onza para finales de 2026, pero anticipa una aceleración posterior. El banco proyecta US$5.000 para marzo de 2027 y US$5.200 para junio, antes de alcanzar US$5.400 al cierre de septiembre de ese año. → Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día. La nueva previsión para septiembre de 2027 se sitúa US$200 por encima del objetivo para junio. “Esta previsión supone que la desinflación en 2027 respaldará una postura de política monetaria estadounidense menos restrictiva, con un debilitamiento generalizado del dólar estadounidense”, indicaron Schnider y Staunovo.
UBS considera que la desinflación podría adquirir mayor protagonismo en los mercados el próximo año, favorecida por un efecto base más favorable y otros factores que reducirían las presiones inflacionarias. La entidad también espera que la actividad económica estadounidense se sitúe en la tendencia o por debajo de ella. ¿Qué necesita el oro para prolongar el repunte? Los estrategas identifican tres condiciones para que el oro extienda su avance. La primera es que persista la debilidad del dólar; la segunda, que disminuyan las tasas reales esperadas de Estados Unidos; y la tercera, que la demanda de los inversionistas continúe fortaleciéndose.
Los flujos hacia ETF de oro han comenzado a recuperarse, primero desde China y más recientemente desde Europa. UBS advierte, sin embargo, que todavía es pronto para determinar si esas entradas serán sostenidas. El marco de precios del banco estima que se necesitaría una demanda de inversión cercana a 500 toneladas métricas por trimestre para que el oro cotice de forma más sostenida en US$5.000 por onza o por encima de ese nivel. Las compras oficiales también aportan respaldo.
Según los datos del World Gold Council, las compras netas de los bancos centrales alcanzaron 51 toneladas métricas en junio. En julio, el Banco Popular de China elevó sus reservas de oro en 20 toneladas, su mayor incremento mensual desde octubre de 2023. Pese a su perspectiva alcista, UBS identifica un riesgo principal: una subida de tasas de la Reserva Federal este año. Un movimiento de ese tipo podría elevar los rendimientos reales, fortalecer al dólar y reducir la demanda de inversión por el metal. “Bajo este escenario, el oro podría poner a prueba los US$3.850 por onza”, señalaron Schnider y Staunovo.
En sentido contrario, las correcciones más moderadas no modificarían necesariamente la estrategia del banco. UBS considera que “los retrocesos del precio hasta US$4.000 por onza ofrecen oportunidades para aumentar la exposición al oro”. La evolución de las tasas reales, el dólar y los flujos de inversión marcarán ahora si el metal puede avanzar hacia los objetivos que la entidad proyecta para 2027.