Jóvenes empleados en China han comenzado a transformar a sus jefes y conocidos en mascotas virtuales de escritorio para aliviar el estrés y “canalizar la frustración laboral”. Esta tendencia en auge utiliza inteligencia artificial (IA) para crear avatares personalizados —tanto en apariencia como en respuestas. Esto se mueven por la pantalla de la computadora mientras las personas trabajan o navegan por Internet. Las mascotas virtuales surgieron por primera vez a principios de la década de 2000 en las plataformas de mensajería de aquella époc.
Las mismas han evolucionado de ser un simple accesorio de escritorio a ofrecer una “compañía emocional más interactiva”. Para diseñarlas, los usuarios suben imágenes e instrucciones de comportamiento a una aplicación especializada de IA. Un servicio que se ofrece en línea por costos que van desde los 1,5 dólares. Estas creaciones pueden desempeñar diversas tareas: servir té, darse bofetadas a sí mismas, trepar por los bordes de las páginas web o ser programadas para arrodillarse y pedir disculpas en la pantalla.