Este robot con aspecto de centauro está diseñado para entrar donde sería demasiado peligroso enviar a una persona

Este robot con aspecto de centauro está diseñado para entrar donde sería demasiado peligroso enviar a una persona

Los robots destinados a emergencias están empezando a adoptar formas cada vez menos convencionales. En lugar de intentar imitar por completo a una persona, algunos fabricantes están combinando características humanas con estructuras más estables que puedan moverse por terrenos difíciles. Ese es precisamente el enfoque elegido por Satyress con Threehalves, un peculiar robot que recuerda inevitablemente a un centauro. La máquina mide alrededor de dos metros de altura y une un torso humanoide con una plataforma de cuatro patas.

Su objetivo no es sustituir a bomberos, rescatistas o equipos de emergencia, sino entrar antes que ellos en lugares donde las condiciones sean demasiado peligrosas, permitiendo que un operador permanezca a una distancia segura. Incendios forestales, edificios parcialmente derrumbados o zonas afectadas por catástrofes naturales son algunos de los escenarios en los que una plataforma así podría resultar especialmente útil. Mitad humanoide, mitad robot cuadrúpedo La peculiar configuración de Threehalves responde a una cuestión práctica. La parte superior humanoide permite trabajar con herramientas diseñadas originalmente para personas, mientras que sus cuatro patas ofrecen una base más estable que la de un robot bípedo.

En su cabeza aparecen dos estructuras similares a cuernos, una referencia visual a los centauros de la mitología , pero sus ojos tienen una función mucho menos decorativa. Integran cámaras y sistemas de iluminación, de manera que el operador puede observar el entorno y trabajar incluso en zonas con poca visibilidad. El robot también puede plegarse para facilitar su transporte. Según la compañía, dos unidades pueden introducirse en un contenedor de aproximadamente 1,70 metros, algo especialmente importante para equipos de emergencia que necesitan desplazar rápidamente maquinaria hasta el lugar de una intervención. © FOX Weather Youtube.

Sus brazos pueden cambiarse en pocos minutos Una de sus características más interesantes está en las extremidades superiores. Threehalves no utiliza unos brazos completamente permanentes, sino módulos intercambiables formados por pocas piezas, lo que facilita tanto las reparaciones como la adaptación del robot a distintas tareas. Dependiendo de la situación, puede equiparse con herramientas como taladros, destornilladores o incluso una motosierra. La idea es que los equipos puedan utilizar instrumentos convencionales sin tener que desarrollar herramientas completamente nuevas para cada misión.

Este sistema también permitiría reemplazar rápidamente una extremidad dañada durante una operación, algo especialmente valioso si el robot trabaja entre fuego , escombros o materiales capaces de deteriorar sus componentes. No decide por sí mismo: detrás sigue habiendo una persona A diferencia de otros proyectos que buscan dotar a los robots de una autonomía cada vez mayor mediante inteligencia artificial, Threehalves funciona mediante control remoto. Un operador lo maneja utilizando un joystick similar a los empleados en videojuegos, por lo que las decisiones importantes continúan dependiendo de una persona situada fuera de la zona de peligro. La máquina incorpora además varios mecanismos de seguridad.

Uno de ellos permite detener sus movimientos mediante una señal determinada, mientras que otro utiliza aire comprimido almacenado en depósitos situados en el cuerpo para activar los frenos neumáticos e inmovilizar completamente el sistema en una emergencia. Por ahora sigue siendo un prototipo Threehalves todavía se encuentra en fase de desarrollo. Satyress no ha comunicado un precio definitivo ni una fecha concreta para comenzar su comercialización , y tampoco está claro cuándo podría utilizarse de manera habitual por equipos profesionales. Su primera aplicación estaría especialmente vinculada con incendios forestales y operaciones de emergencia en Estados Unidos, aunque su diseño podría adaptarse posteriormente a otros entornos.

Más allá de su llamativo aspecto de centauro, el proyecto refleja una idea que empieza a ganar terreno dentro de la robótica: quizá las máquinas destinadas a trabajar junto a nosotros no tengan que parecer completamente humanas. Si su misión es entrar donde nosotros no deberíamos hacerlo, cuatro patas pueden resultar bastante más útiles que dos. Fuente: 20 Bits.