Galilea Montijo se sinceró acerca de los desafíos que vivió tras el nacimiento de su hijo Mateo, fruto de su relación con Fernando Reina. La presentadora es la orgullosa mamá del adolescente de 14 años, pero cuando se estrenó como mamá por allá del 2012, sufrió depresión posparto. En una sincera conversación con Aislinn Derbez en el podcast La Magia del Caos, la conductora de televisión contó cómo se enfrentó a esa situación, en la que se sentía al límite. "Me tomó por sorpresa la depresión posparto", dijo, asegurando que antes de ser madre no creía en esa condición, e incluso invalidaba a sus amigas que la padecían. "Yo me embaracé a los 39 años, no me embaracé chava. Yo creo que ahí también entran a los 39 años, más miedos, más responsabilidades", indicó. "Yo me reía muchísimo de mis amigas de la depresión, yo de verdad me reía, decía: 'A ver entiendo que te sientas mal, entiendo que te puedan pasar muchas cosas por la mente, entiendo esta parte de que qué responsabilidad se te viene encima, pero yo creo que al ver la cara de tu hijo se te quita, ay que payasa'". "Cuando me pasó a mí, como le he pedido tanto perdón a Dios por reírme de eso, a mis amigas que me reía de ellas, porque sí es algo que se te sale de las manos, es algo completamente hormonal que no lo puedes controlar", explicó. 'Gali' reveló que la agobiaba la responsabilidad y dudaba de sus capacidades de poder cuidar a su bebé recién nacido. "En las noches, cuando él dormía cuando todo el mundo estaba en silencio, cuando el mundo se callaba yo me asomaba a a ventana y sentía que esos edificios se me venían encima", dijo sobre los primeros días de vida de Mateo. "Yo decía: '¿Cómo la gente puede dormir si hay tantos miedos en esta vida?'.
Creo que yo solita me empecé a hacer una historia en mi mente, a ver el niño esta bien, pero veía las noticias y decía: 'A qué mundo lo traje, pero como o voy a cuidar de tanta violencia...'. Mateo nació en Miami, y a los 20 días de nacido, la familia de tres volvió a México y fue ahí cuando 'Gali' alzó la mano y pidió ayuda. "Le hablé a mi ginecólogo y le dije: 'Yo lo que quiero es morirme siento que no voy a poder con la responsabilidad de cuidar a un bebé', y es horrible lo que te estoy diciendo, no es que no lo quisiera, sino que sentía demasiada responsabilidad y sentía que qué culpa tenía mi hijo de traerlo a este mundo y me acuerdo y todavía siento horrible", compartió. "Es una depresión espantosa, sientes que nadie lo entiende tampoco", añadió. La conductora de La Casa de los Famosos reveló que superó ese trance con ayuda de su doctor, un terapeuta y medicación especializada, además de que contó con el apoyo de enfermeras que la ayudaban a cuidar de su hijo. "Sí es una universidad ser mamá, cuando quieres ser mamá es lo mejor que te puede pasar", reflexionó. La decisión de Mateo que rompió a Galilea Montijo En esta charla, Galilea Montijo también tocó el tema del día que Mateo le pidió irse a vivir con su padre.
Actualmente, el chico reside en el puerto de Acapulco con su padre, mientras que Galilea reside en la Ciudad de México. Sincera, asegura que este ha sido su dolor más grande. "De haber sabido que a los 11 años me iba a pedir irse a vivir con su papá, lo hubiera dormido más, hubiera hecho lo doble, pero sí agradezco ese sexto sentido de 'yo hago lo que quiera con mi hijo' que se duerma conmigo", explicó sobre la forma en la que crio a Mateo bajo su propio sistema. "Ahora lo puedo platicar, pero aún así me duele pero en ese momento, yo sentí que me moría y mira que él con su papá está perfecto, su papá es un súper papá, es súper disciplinado. Yo sé que está bien, pero fueron días terribles para mí". "Sentí que mi bebé ya no estaba en la casa y yo tenía también que respetar esta parte de Mateo, y yo sé que un día lo va a entender él y no es que: 'Ya no quiero nada con mi mamá', porque no fue así; sé que me ama, soy su mamá, me adora pero es bien difícil soltar a un hijo, y tan rápido a los 11 años". "Me partió el alma, jamás lo voy a culpar por eso, sino que fue una decisión de amor hacia su papá y su papá y yo hemos hecho un gran trabajo con él en el sentido de 'estás ahorita conmigo pero tu mamá es siempre primero'. O sea él siempre ha hablado con él del amor hacia mí y del amor que sabe que yo le tengo y hasta la fecha es un dolor que nadie me quita".