Seguir a FinanzasDigital en Google La sucesión de terremotos fuertes en Venezuela, Colombia o Indonesia en pocas semanas alimenta la percepción de que el planeta atraviesa una fase sísmica especialmente activa. Sin embargo, los sismólogos descartan que exista una “temporada de terremotos” o un ciclo global que agrupe estos eventos. El investigador chileno Arturo Belmonte explica que la mayoría de los sismos recientes se producen en zonas tectónicamente activas, donde los terremotos forman parte del comportamiento normal del sistema geológico. La sismóloga española Arancha Izquierdo coincide: la sensación de multiplicación responde más a la percepción que a la realidad.
Cuando varios sismos fuertes coinciden en un mes, tendemos a buscar conexiones que no existen. La estadística permite semanas con varios grandes sismos Según la sismóloga estadounidense Suzan Van der Lee, cada año se registran alrededor de 15 terremotos de magnitud 7 o superior y unos 150 de magnitud mayor a 6. Dentro de esas cifras, aunque no sea frecuente, es perfectamente posible que varios eventos importantes ocurran en pocos días. Belmonte añade que la atención mediática amplifica esa percepción: hoy las noticias son instantáneas y los sismos de países altamente sísmicos —Japón, Indonesia, México, Chile, el Caribe— se conocen en tiempo real, aunque solo unos pocos alcanzan relevancia internacional.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 19 de agosto de 2026: 775,3356 Bs/USD (+0,2616%) Depósito del Ingreso Integral para jubilados asciende a Bs. 102.410 PIB de Venezuela crece 7,14% en el segundo trimestre del 2026 Sismos simultáneos no implican conexión Los expertos insisten en que no hay evidencia de conexión entre terremotos distantes. Van der Lee recuerda que los sismos registrados el mismo día en Venezuela, Japón y Estados Unidos se originaron en límites tectónicos distintos y respondieron a procesos independientes. Izquierdo subraya que, según el conocimiento científico actual, no hay razones para vincular automáticamente terremotos separados por miles de kilómetros solo porque ocurran con pocas horas de diferencia. Esto no significa que todos los sismos sean completamente independientes: lo que descartan los especialistas es la existencia de un patrón global capaz de anticipar que un terremoto en un continente desencadene otro en otro extremo del planeta.
Cuando un terremoto sí puede favorecer otro: el caso de Venezuela A escala local, las conexiones sí pueden existir. Los dos grandes terremotos registrados en Venezuela con apenas un minuto de diferencia constituyen un ejemplo. V an der Lee explica que podrían considerarse un doblete sísmico: dos sismos de magnitud similar ocurridos muy cerca en espacio y tiempo, posiblemente dentro del mismo sistema de fallas. Belmonte advierte que, tras un evento sísmico, las primeras 24 horas requieren especial precaución.
En Indonesia, por ejemplo, se observó una réplica dos días después. Cuando una falla libera energía, las tensiones pueden redistribuirse hacia segmentos vecinos ya cargados, favoreciendo nuevas rupturas. Venezuela y Colombia: dos sismos, dos mecanismos distintos Aunque ambos países comparten un entorno tectónico complejo, los mecanismos que generan sus terremotos son diferentes. En Venezuela, buena parte de la sismicidad está asociada al movimiento lateral entre la Placa del Caribe y la Sudamericana, un sistema de fallas transformantes.
En Colombia, en cambio, predominan los procesos de subducción, donde una placa oceánica se introduce bajo otra. Son entornos distintos que producen terremotos de características diferentes. La conclusión de los especialistas es clara: no existe una temporada de terremotos ni un patrón global demostrado que explique la coincidencia de grandes sismos en distintos continentes. Lo que sí existe son regiones donde los terremotos son frecuentes, sistemas de fallas capaces de generar secuencias locales y una tendencia humana a buscar relaciones cuando varios acontecimientos excepcionales ocurren al mismo tiempo.
Con información de Deutsche Welle