Desde los movimientos sociales manifiestan preocupación de que la iniciativa termine en una remilitarización del país que coloque a las organizaciones populares y las voces disidentes como enemigos del Estado. Tras su reciente visita a Panamá el secretario de Guerra de Estados Unidos puso a la nueva Coalición Contra los Cárteles de las Américas como la prioridad de su país en la región. Las declaraciones que tuvieron lugar en medio de la maniobra militar PANAMAX muestran un movimiento que va dejando de lado la narrativa de la “maligna” presencia china a cambio de la lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, este alineamiento es señalado desde las organizaciones populares como una amenaza hacia la población de los países involucrados.
Este temor encuentra sustento en la narrativa antiterrorista y radicalismo que también ha adoptado el gobierno nacional para frenar los reclamos de los movimientos sociales. El ascenso de gobiernos de ultraderecha en la región y sus lazos estrechos con Washington extienden esta inquietud al resto de la América Latina. John Alonso, la Ciudad de Panamá. kmd/tmv