También solicitó en un comunicado que esclareciera ante el pueblo las circunstancias políticas y diplomáticas que dieron origen a esa decisión. La organización reclamó además la preservación y continuidad de los vínculos diplomáticos, históricos y de cooperación entre los gobiernos y pueblos de República Dominicana y Cuba, “sin menoscabo de estas relaciones como consecuencia de presiones, condicionamientos o exigencias provenientes de terceros Estados”. Afirmó que ninguna potencia extranjera tiene derecho a determinar la política exterior de la República Dominicana ni a condicionar las relaciones soberanas que el país decida mantener con otros Estados. La Fundación Francisco Alberto Caamaño consideró necesario que las autoridades ofrezcan explicaciones sobre la medida, al tiempo que defendió el mantenimiento de los vínculos históricos entre dominicanos y cubanos.
Sostuvo que este país conquistó su soberanía mediante el sacrificio de generaciones que se negaron a aceptar la dominación extranjera. Reafirmó, además, que “la soberanía nacional no se negocia, la independencia no se delega y la dignidad de un pueblo no se somete a la voluntad de ninguna potencia extranjera”. jha/mpv