Una reciente condena judicial vuelve a poner bajo la mira las rifas ilegales en Nicaragua, una actividad que puede acarrear severas consecuencias penales y económicas para quienes las organizan, comercializan o promueven. En el caso más reciente, un ciudadano señalado de operar una amplia red de rifas ilegales en el departamento de Masaya fue condenado a 17 años de prisión y al pago de una multa superior a los 168 millones de córdobas. La sentencia fue dictada en el Juzgado Sexto Distrito Penal de Managua. “Es importante que la población esté informada de que vender y comprar rifas ilegales no está permitido en este país. Hay una proliferación en Managua, Masaya, Granada y León de rifas ilegales, y les recordamos que eso no está permitido y que la ley está castigando fuertemente a las personas que se dedican a eso”; dijo Claudia Gutiérrez, directora de Asuntos Corporativos de LOTO Nicaragua.
En Nicaragua, solo LOTO está autorizada por la Lotería Nacional para realizar rifas electrónicas, además de garantizar el pago completo de los premios; en tiempo y forma, todo de manera lícita. Juegos autorizados, la clave del éxito “Lo importante es jugar los juegos de lotería autorizados, LOTO y Lotería Nacional. Queremos hacer conciencia en todos esos pequeños y medianos negocios para que no sean parte de la ilegalidad, que no acepten vender rifas. Por favor, no jueguen rifas porque eso es un producto que no le deja nada a nuestro país”; expresó Claudia Gutiérrez, directora de Asuntos Corporativos de LOTO Nicaragua. “Yo siempre cambio mis billetitos aquí porque es legal; en otros lados no, porque sé que no es legal y nos da vuelta”, manifestó Roger Martínez, cliente de LOTO. “El boleto naranja es su sello de garantía exacto del dinero que te van a dar completo”, señaló Jordan Suárez, cliente de LOTO.
Para una especialista en derecho, las rifas ilegales pueden estar relacionadas con una serie de delitos penados por la ley. Estafas y lavado de dinero en Nicaragua “En estafas, en crimen organizado, lavado de dinero, porque no hay una regulación y, cuando esto no existe, abre puertas a que se cometan otros delitos, porque hay manipulación de dinero, hay pagos indebidos, números que aparecen como pagos que no fueron realizados, cambios de fechas de premios, premios también que no se entregan. Hay muchas situaciones que van más allá de hacer una pequeña rifa; son rifas ilegales a gran escala en perjuicio del sistema financiero nacional”, explicó la Dra. Eddith Tuckler, abogada y notaria.
Las condenas por estos delitos pueden alcanzar hasta 20 años de prisión; sumado a sanciones administrativas y económicas. “Estamos hablando, por ejemplo, del lavado de dinero, desde una pena que va de cinco a siete años de prisión, y son concurrentes porque concurren otros tipos penales, como las estafas agravadas, que también superan ya seis años»; explicó la Dra. Eddith Tuckler, abogada y notaria. «Encontramos fraudes, una competencia desleal y todas estas conductas sumadas pueden ascender a 20 años de prisión, más las multas establecidas”, aseguró. Cuidado con las rifas «turbias» El llamado es a la población a no comprar, vender ni promover rifas de procedencia ilegal y a verificar que cualquier juego o sorteo en el que se pretenda participar cuente con el respaldo y las autorizaciones correspondientes. La millonaria multa y la condena de 17 años impuestas en este caso dejan un mensaje contundente: las rifas ilegales no son un juego ni una forma segura de obtener dinero; pueden terminar convirtiéndose en un serio problema judicial y económico.