La reutilización de cohetes dejó hace tiempo de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una de las claves económicas de la nueva carrera espacial. SpaceX lleva años demostrando con Falcon 9 que recuperar una primera etapa, revisarla y volver a lanzarla puede reducir costes y permitir una frecuencia de vuelos difícil de alcanzar utilizando cohetes desechables. China acaba de avanzar considerablemente en esa misma dirección. La compañía privada LandSpace logró recuperar en tierra la primera etapa de su Zhuque-3, que descendió verticalmente y aterrizó sobre sus propias patas después de participar en una misión orbital .
Es la primera vez que China consigue una recuperación terrestre de este tipo con un booster de clase orbital. El cohete llegó a órbita y después su primera etapa volvió La misión despegó desde el noroeste de China con el satélite Honghu-03 a bordo. Unos 137 segundos después del lanzamiento se produjo la separación: la segunda etapa continuó hacia la órbita mientras el booster inició su regreso. La primera etapa tuvo que reorientarse, reducir su velocidad y controlar su trayectoria durante el descenso antes de ejecutar el encendido final y desplegar sus patas.
Finalmente aterrizó en una zona de recuperación situada en el condado de Minqin, provincia de Gansu, aproximadamente 390 kilómetros del punto de lanzamiento. El logro tiene todavía más importancia porque el primer vuelo del Zhuque-3, realizado en diciembre de 2025, consiguió alcanzar el espacio pero terminó con una explosión durante el intento de recuperación. Esta segunda misión demuestra que LandSpace ha conseguido corregir al menos parte de los problemas detectados entonces. © Mediastorm影视飓风 Youtube. Metano y acero inoxidable para intentar reutilizarlo El Zhuque-3 sigue una filosofía que recuerda en algunos aspectos a los grandes proyectos reutilizables estadounidenses, aunque incorpora decisiones propias.
Se trata de un lanzador de dos etapas y unos 66 metros de altura en la configuración citada por Xinhua, con 4,5 metros de diámetro. Su primera etapa utiliza nueve motores alimentados mediante metano líquido y oxígeno líquido, una combinación cada vez más atractiva para los sistemas reutilizables. Su estructura también llama la atención porque está fabricada principalmente en acero inoxidable . Frente a materiales más ligeros utilizados tradicionalmente en cohetes, el acero puede ofrecer ventajas de coste, fabricación y resistencia térmica, aunque introduce una penalización de peso.
LandSpace pretende que la primera etapa pueda llegar a utilizarse en múltiples vuelos. La empresa habla de hasta 20 reutilizaciones para el diseño, pero haber recuperado una etapa una vez no significa que ese objetivo esté demostrado todavía. China ya está probando dos maneras diferentes de recuperar cohetes El Zhuque-3 tampoco es el único proyecto chino avanzando hacia la reutilización. El 10 de julio, el Long March 10B realizó otro hito: su primera etapa regresó verticalmente hasta una plataforma marítima y fue capturada mediante un sistema de redes.
Fue la primera recuperación controlada de un booster orbital conseguida por China y la primera del mundo utilizando esa técnica. En poco más de un mes, por tanto, China ha demostrado dos métodos distintos: capturar una etapa sobre el mar mediante infraestructura externa y hacer que otra aterrice sobre sus propias patas en tierra. SpaceX sigue teniendo una ventaja enorme El avance es importante, pero todavía existe una diferencia fundamental respecto a SpaceX: la repetición. Falcon 9 ha convertido los aterrizajes de boosters en una operación rutinaria y reutiliza primeras etapas una y otra vez.
China acaba de demostrar que puede traerlas de vuelta después de una misión orbital; ahora debe probar que puede inspeccionar esos vehículos, prepararlos rápidamente y volver a lanzarlos de forma fiable. Ahí estará el verdadero examen del Zhuque-3. Aterrizar el cohete era el primer gran desafío. Convertir ese aterrizaje en una rutina industrial será el que determine si LandSpace puede empezar realmente a competir con el modelo que SpaceX lleva años perfeccionando.
Fuente: Xataka.