Construcción en Argentina: qué pide el sector para impulsar una reactivación hacia 2027

Construcción en Argentina: qué pide el sector para impulsar una reactivación hacia 2027

Buenos Aires — El sector de la construcción en Argentina busca recuperar el terreno perdido tras una fuerte caída de su actividad y apunta al crédito hipotecario y al financiamiento de largo plazo como las principales herramientas para impulsar una reactivación hacia 2027. Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, dijo que la actividad cayó alrededor de 25% y que entre mediados de 2023 y mediados de 2024 se perdieron unos 120.000 puestos de trabajo. Desde entonces, señaló, el sector se encuentra prácticamente estancado. En una entrevista con Bloomberg Línea durante la Conferencia Anual de AS/COA, Weiss planteó que la recuperación debe darse desde dos frentes: la obra pública y la construcción privada.

VER MÁS: Milei: “Sé cómo bajar la inflación y, de hecho, lo estoy haciendo” Obra pública: impuesto a los combustibles y créditos de organismos multilaterales Respecto de la obra pública, pidió que el Gobierno direccione hacia allí la parte del impuesto a los combustibles, que parcialmente tiene que ser aplicable por ley a obras de rutas y obras hídricas. “Hoy no se aplica o se aplica muy parcialmente”, dijo. Por otro lado, pidió también “reactivar varios contratos que que están paralizados” con créditos de los organismos multilaterales como el Banco Mundial, CAF y BID. “Creo que son muy importantes. Obviamente es deuda del Gobierno, que un día habrá que pagarla, pero creo que es imprescindible que esos créditos blandos, de largo plazo y baja tasa, se puedan aplicar a infraestructura”, expresó. Obra privada: FGS y FAL “Lo que necesitamos es garantizarle a los bancos que puedan descontar las hipotecas que entregan a los usuarios finales”, afirmó Weiss.

Según explicó, el problema es que las entidades financieras no cuentan con suficiente fondeo de largo plazo para sostener una expansión significativa del crédito hipotecario. Por ello, el dirigente propuso utilizar fondos de largo plazo existentes en el sistema financiero argentino para generar ese fondeo. Entre ellos mencionó al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, que cuenta con activos por unos US$75.000 millones. La propuesta de la Cámara consiste en que parte de los activos que administra el Estado en nombre del FGS pueda destinarse al financiamiento hipotecario. “¿Por qué no se venden esas acciones si se aplican a créditos hipotecarios?”, planteó Weiss.

El segundo mecanismo que mencionó es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), creado para que las empresas acumulen recursos destinados al pago de indemnizaciones. Según estimaciones de la Cámara, ese fondo podría recibir entre US$2.200 millones y US$2.500 millones anuales, mientras que solo una pequeña parte sería utilizada efectivamente para indemnizaciones. “Quedaría un remanente del orden de los US$2.000 millones que, si se pudiera aplicar idealmente en su totalidad, pero aunque sea parcialmente para descontar hipotecas, también hay fondos de largo plazo”, dijo. Weiss destacó que ambas alternativas permitirían canalizar recursos privados hacia el mercado hipotecario y que no implicarían una demanda directa de fondos al Gobierno. Más crédito en dólares, pero con impacto limitado El titular de la Cámara también se refirió a la reciente flexibilización de las normas que permiten a los bancos otorgar créditos en dólares a empresas que no generan divisas de manera directa o indirecta.

En el equipo económico que lidera el ministro de Economía, Luis Caputo, creen que la medida podría beneficiar a empresas del sector de la construcción, pero Weiss relativizó su impacto sobre el mercado inmobiliario. “Cualquier disponibilidad mayor de crédito que haya tanto a empresas como a personas es bienvenida”, afirmó. Argentina, agregó, tiene un nivel de crédito sobre el Producto Bruto Interno “por mucho el más bajo de América Latina”. Sin embargo, marcó una diferencia entre el financiamiento a los desarrolladores y el crédito destinado a los compradores de viviendas. “El problema central que tenemos hoy no es el crédito al desarrollador, sino el crédito al comprador, al usuario final”, señaló. Por eso, consideró que la posibilidad de que las empresas constructoras y desarrolladoras accedan a financiamiento en dólares puede ayudar, pero no sería suficiente para generar un cambio significativo en el mercado. “No creo que tenga un gran efecto en el total del mercado”, dijo.

El impacto de las lluvias por El Niño Weiss también advirtió que una temporada de lluvias más intensa podría complicar la actividad de la construcción, especialmente en obras que dependen de trabajos de movimiento de suelo. “Todas las obras son al aire libre” y las condiciones climáticas “las afectan directamente”, explicó. Un incremento de las precipitaciones puede extender los plazos de ejecución y generar mayores dificultades en determinadas obras. El impacto, señaló, es particularmente fuerte en los trabajos de movimiento de suelo, donde incluso después de que deja de llover pueden pasar varios días antes de retomar plenamente la actividad. Las obras urbanas, en cambio, pueden verse menos afectadas, aunque Weiss remarcó que un período prolongado de lluvias termina impactando sobre la marcha de buena parte de los proyectos.