La nueva teleasistencia de Madrid: así es la potente tecnología que cuidará de nuestros mayores incluso antes de que tengan una emergencia

La nueva teleasistencia de Madrid: así es la potente tecnología que cuidará de nuestros mayores incluso antes de que tengan una emergencia

La Comunidad de Madrid está desplegando un sistema de teleasistencia capaz de analizar lo que sucede en el domicilio y detectar cambios en las rutinas antes de que puedan convertirse en un problema grave. Este servicio avanzado ya llega a 108.085 personas en la región y cuenta con aproximadamente 400.000 dispositivos inteligentes instalados en los hogares. La tecnología permite monitorizar determinados patrones de comportamiento y poner en marcha una intervención cuando se detectan anomalías. El modelo comenzó a implantarse en 2024 y, según los datos facilitados por la Comunidad de Madrid, ya funciona al 100 % en los domicilios atendidos.

Durante el último año se han incorporado 19.611 nuevos usuarios, mientras que la Administración regional ha destinado 36,7 millones de euros a la mejora del servicio. La diferencia respecto a la teleasistencia tradicional es que lo que se busca es detectar que algo puede estar ocurriendo antes de que sea necesario intervenir. Detectores de caídas El funcionamiento se basa en una combinación de dispositivos que se instalan en función de las necesidades de cada persona. El tradicional sistema de aviso mediante un botón sigue existiendo, pero ahora se complementa con una red de sensores capaces de recoger información sobre diferentes aspectos de la vida cotidiana.

Entre los dispositivos disponibles se encuentran detectores de movimiento y caídas, sensores magnéticos para puertas y electrodomésticos, detectores de humo, fuego y gas, relojes con geolocalización y dispensadores electrónicos de medicamentos. Cada uno aporta información diferente. Un detector puede alertar de una caída, mientras que un sensor instalado en una puerta puede registrar determinados movimientos dentro de la vivienda. El reloj, por su parte, permite disponer de localización en determinadas situaciones y ampliar la protección fuera del domicilio.

La clave está en que estos dispositivos no tienen por qué limitarse a dar una alerta inmediata, ya que la información recopilada puede utilizarse para identificar cambios respecto a los patrones habituales de una persona. Por ejemplo, si alguien mantiene normalmente determinadas rutinas y estas cambian de forma significativa, el sistema puede detectar esa anomalía para que los profesionales valoren si es necesario intervenir. No significa que la tecnología diagnostique una enfermedad ni que cada modificación desencadene automáticamente una emergencia, ya que más bien hablamos de dar información adicional para anticipar posibles situaciones de riesgo. Pero lo más importante es el nuevo funcionamiento.

El modelo tradicional depende en buena medida de que el usuario sea consciente del problema y pueda solicitar ayuda. La teleasistencia avanzada añade la detección automática de determinadas situaciones. Más tecnología y profesionales La Comunidad de Madrid también quiere reforzar especialmente la atención a los mayores de 90 años y a las personas con grandes necesidades de apoyo o un elevado grado de dependencia. Uno de los siguientes pasos será integrar los planes individuales en una única plataforma digital regional.

La finalidad es facilitar que los diferentes profesionales que intervienen en la atención puedan acceder a la información necesaria y coordinar mejor sus actuaciones. El sistema no se limita, por tanto, a sensores instalados en una vivienda. La red cuenta con más de 450 profesionales que trabajan las 24 horas del día durante todo el año, además de unidades móviles capaces de desplazarse hasta los domicilios cuando se produce una incidencia. En la atención participan perfiles como psicólogos, terapeutas ocupacionales, profesionales de Enfermería y fisioterapeutas.

Además, la Comunidad prevé incorporar más de 30 trabajadores sociales para reforzar el seguimiento de los usuarios. Cuando resulta necesario, los profesionales pueden coordinarse también con familiares y con otros servicios públicos o privados. Todo este despliegue llega mientras aumenta el número de personas atendidas mediante el sistema de dependencia en la región. Según los datos difundidos por el Gobierno autonómico, Madrid superó en junio las 222.000 personas atendidas, más de 53.000 por encima del comienzo de la actual legislatura.