Magnate inmobiliario es condenado a cadena perpetua en China por un “crimen atroz”

Magnate inmobiliario es condenado a cadena perpetua en China por un “crimen atroz”

Bloomberg — El fundador del Grupo China Evergrande, Hui Ka Yan, ha sido condenado a cadena perpetua, lo que pone fin a una de las historias de ascenso y caída más dramáticas de la historia empresarial de China. El magnate inmobiliario caído en desgracia, que en su día fue el segundo hombre más rico de Asia, había convertido a Evergrande en un ejemplo paradigmático de los excesos empresariales durante el prolongado auge inmobiliario de China. Sin embargo, tras el colapso de su imperio a raíz de un impago en 2021, quedó atrapado en una red de investigaciones oficiales que, en última instancia, provocaron su caída. Hui fue condenado junto con otras 56 personas relacionadas con Evergrande, entre ellas sus hijos Xu Zhijian y Xu Tenghe.

Sus activos serán confiscados, Evergrande, que cotiza en la bolsa de Hong Kong, será multada con 8.820 millones de yuanes (US$1.300 millones) y Hengda Real Estate, una filial en el mercado nacional, se verá obligada a pagar otros 7.000 millones de yuanes. Esta medida pone fin a lo que durante años fue una de las grandes historias de éxito de China. Hui se había endeudado en exceso durante la expansión de Evergrande, convirtiéndola en la promotora inmobiliaria más endeudada del mundo al transformar el gigante inmobiliario en un extenso conglomerado. Sin embargo, las autoridades chinas concluyeron que su ascenso se había basado en el engaño.

Afirmaron que Hui había cometido un fraude financiero a gran escala que incluía la sobrevaloración de activos y el ocultamiento de pasivos. En abril, Hui se declaró culpable ante un tribunal chino de cargos que incluían la captación ilegal de depósitos públicos y el fraude en la recaudación de fondos. “La cuantía del delito es excepcionalmente elevada, las circunstancias son particularmente atroces, se han causado pérdidas económicas excepcionalmente graves y el perjuicio para la sociedad es extremadamente grave”, señalaba un informe de la agencia estatal de noticias Xinhua, añadiendo que Evergrande y Hui “deben ser severamente castigados de conformidad con la ley”. Evergrande y Hui también fueron declarados culpables de emisión fraudulenta de valores, de infringir las normas de divulgación de información y de soborno. Por su parte, el fundador fue acusado de malversar activos de la empresa a través de mecanismos de dividendos.

La sentencia no pone fin a las numerosas disputas legales que rodean a Evergrande. La empresa se encuentra ahora en liquidación, y un gran número de acreedores, tanto dentro como fuera de China, examinan minuciosamente sus activos con la esperanza de recuperar parte de sus cuantiosas pérdidas. De la pobreza a la riqueza Hui, también conocido como Xu Jiayin en mandarín, nació en la provincia de Henan en 1958 y creció en la pobreza. Animado por las perspectivas del plan de reforma económica de Deng Xiaoping, este hijo de un leñador dejó su trabajo en una empresa siderúrgica en 1992 y, más tarde, comenzó a dedicarse a la promoción inmobiliaria en Guangzhou, la capital provincial de Guangdong.

Posteriormente, fundó Evergrande en 1996 y se subió a la ola del auge inmobiliario sin precedentes de China. Evergrande, que significa “permanencia y grandeza” en chino, se valió de un fuerte endeudamiento para impulsar su crecimiento, convirtiéndose en el mayor deudor en dólares entre sus competidores y, durante un tiempo, en la mayor promotora inmobiliaria del país por volumen de ventas. En su apogeo, la empresa construyó más de 1.300 proyectos en 280 ciudades. Impulsada por la riqueza inmobiliaria, también amplió su ámbito de actuación a sectores que iban desde el agua embotellada hasta el fútbol profesional y los vehículos eléctricos.

Durante mucho tiempo, Evergrande eludió las crisis de liquidez recurriendo a magnates de China y Hong Kong para que compraran acciones y bonos de la empresa. Hui también recurrió a sus propios proveedores y a inversores particulares en busca de respaldo financiero. Sin embargo, las medidas restrictivas de Pekín sobre el sector inmobiliario desde 2020 limitaron su capacidad de endeudamiento, lo que, en la práctica, dejó a Hui fuera de los mercados de crédito. Los cargos contra Hui se suman a una larga lista de medidas severas adoptadas por las autoridades chinas contra magnates empresariales.

El expresidente de Anbang Group Holdings Co., Wu Xiaohui, fue condenado a 18 años de prisión por fraude y malversación en 2018. Ese mismo año, el presidente de China Huarong Asset Management Co., Lai Xiaomin, fue detenido en medio de un escándalo de corrupción, antes de ser condenado en 2021 por delitos que incluían el soborno. El presidente de HNA Group Co., Chen Feng, fue detenido unos meses más tarde junto con el CEO, Tan Xiangdong, por delitos no especificados. Evergrande incurrió en impago de su deuda a finales de 2021.

Tras varios intentos fallidos de reestructuración, se dictó una orden de liquidación en Hong Kong en 2024, lo que supuso una escalada significativa en el desmoronamiento del sector. Más adelante ese mismo año, un tribunal de China continental aceptó una solicitud de liquidación presentada contra una de sus principales filiales en el país. Hui fue detenido por la policía china en 2023 y sometido a la denominada “vigilancia residencial”, un tipo de medida policial que no llega a constituir una detención o un arresto formales. Aparte de un comunicado de la empresa en el que se confirmaba que Hui había sido puesto bajo control, las autoridades chinas se habían mantenido en silencio sobre su situación desde entonces.

En 2024, los reguladores chinos acusaron a la principal filial nacional de Evergrande de inflar sus ingresos en más de 560.000 millones de yuanes al contabilizar ventas por adelantado, un presunto fraude que eclipsa a los de Luckin Coffee Inc. y Enron Corp. A raíz de ello, China suspendió durante seis meses las actividades de PricewaterhouseCoopers LLP, auditor de Evergrande desde hacía mucho tiempo, y le impuso multas. Gran parte del patrimonio conocido de Hui procedía de su participación mayoritaria en Evergrande y de los dividendos en efectivo que había recibido de la empresa desde su salida a bolsa en Hong Kong en 2009. Según cálculos de Bloomberg, Hui se había embolsado más de US$7.000 millones durante la última década, gracias a los generosos pagos de la empresa.

Con la colaboración de Venus Feng, Pearl Liu y Trista Xinyi Luo. Lea más en Bloomberg.com