Seguir a FinanzasDigital en Google El economista José Guerra calificó como un “auténtico desastre macroeconómico” el desempeño de la economía venezolana durante el primer semestre de 2026, según las cifras divulgadas por el Banco Central de Venezuela (BCV). Señaló que, pese al aumento de los ingresos petroleros, el país registró más inflación, más depreciación y menos crecimiento. La inflación anualizada del semestre se ubicó en 544%, frente a 179% del mismo período de 2025, lo que implica que más que se duplicó. La depreciación del tipo de cambio —el ajuste aplicado por el BCV— también se duplicó: 482% frente a 197% del año previo.
En cuanto a la actividad económica, Guerra destacó que el BCV reporta un crecimiento promedio de 4,7% en el semestre, muy por debajo del 9,2% registrado en 2025. “Perdimos más de la mitad del crecimiento económico”, afirmó. Guerra sostuvo que el avance está concentrado en dos sectores: el petrolero, que mantiene dinamismo aunque a un ritmo menor, y el financiero, que intermedia las divisas provenientes de las intervenciones cambiarias. El resto del sector privado permanece “adormecido” por la falta de dólares y la ausencia de crédito bancario. Más leídas Tasa de Cambio BCV 20 de agosto de 2026: 777,4161 Bs/USD (+0,2683%) Importaciones de autopartes suben 18,3% en el segundo trimestre Funcionarios de la Fed consideran necesario subir tasas si la inflación no cede Exportaciones petroleras suben 50% El economista subrayó que las exportaciones petroleras alcanzaron 12.491 millones de dólares, frente a 8.454 millones del primer semestre de 2025, un aumento cercano al 50%.
Sin embargo, indicó que más de la mitad de esos ingresos se “quemaron” en el mercado cambiario: el BCV intervino con 9.000 millones de dólares para financiar importaciones y cubrir salidas de capital ante la falta de confianza en la moneda. En su balance, concluyó que el país enfrenta una combinación de mayores ingresos petroleros, más inflación, mayor depreciación y menor crecimiento, lo que calificó como un fracaso de la política económica. Considera necesario un nuevo esquema que reduzca la dependencia de la depreciación del tipo de cambio y utilice los ingresos petroleros para generar bienestar, en el marco de un cambio del modelo económico y político.