El presidente argentino introdujo el debate demográfico durante su intervención este jueves en el Council of the Americas, celebrado en Buenos Aires. Sus palabras llegan cuando los últimos datos disponibles confirman una caída muy pronunciada de los nacimientos y de la tasa de fecundidad , aunque los principales organismos estadísticos y Naciones Unidas identifican una combinación mucho más amplia de factores detrás del fenómeno. Argentina ha pasado de 777.012 nacidos vivos registrados en 2014 a 413.135 en 2024, una caída próxima al 47% Milei señala al aborto y a los “pañuelitos verdes” Milei aseguró ante empresarios y dirigentes políticos que Argentina está pagando “muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, denominación con la que se refirió al movimiento que impulsó la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo. El mandatario vinculó directamente la insuficiente reposición generacional con problemas futuros para la economía y el sistema previsional y volvió a exhibir su oposición frontal al aborto, una posición que ha mantenido desde antes de llegar a la Casa Rosada.
La preocupación por el envejecimiento y sus efectos económicos sí aparece respaldada por las proyecciones demográficas. INDEC advierte de que la caída de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida están modificando la estructura de la población argentina y tendrán consecuencias sobre ámbitos como el empleo, los cuidados y la Seguridad Social . Los datos confirman una profunda crisis de natalidad, pero los estudios disponibles no la atribuyen a una única causa Los nacimientos se han desplomado en una década Las cifras oficiales muestran la dimensión del cambio. Argentina contabilizó 777.012 nacidos vivos en 2014, mientras que en 2024 la cifra había descendido hasta 413.135 nacimientos , según las estadísticas de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud del Ministerio de Salud.
Año Nacidos vivos registrados 2014 777.012 2024 413.135 Diferencia -363.877 Variación 2014-2024 -46,8% La reducción, de casi la mitad en apenas diez años, comenzó antes de la entrada en vigor de la actual legislación sobre el aborto y se enmarca en una transformación demográfica de mayor alcance. INDEC sitúa un punto de inflexión especialmente claro a partir de 2015 . La tasa global de fecundidad se encontraba en 2,1 hijos por mujer en 2017 y descendió hasta 1,4 en 2022. Entre las principales explicaciones mencionadas por el instituto figuran el mayor acceso a información y anticonceptivos, el retraso de la maternidad y el descenso de la fecundidad en todos los grupos de edad, especialmente entre las mujeres más jóvenes.
Indicador Tasa de fecundidad Argentina en 2017 2,1 hijos por mujer Argentina en 2022 1,4 hijos por mujer Último dato difundido por UNFPA en 2026 1,2 hijos por mujer Nivel de reemplazo generacional 2,1 hijos por mujer El Fondo de Población de las Naciones Unidas situó este mes la fecundidad argentina en 1,2 hijos por mujer , claramente por debajo de los 2,1 necesarios para mantener estable una generación en ausencia de movimientos migratorios. El 62% de los casos en los que se tienen menos hijos de los deseados está relacionado con obstáculos económicos y de cuidados UNFPA apunta a economía, empleo y cuidados El diagnóstico presentado por UNFPA el 13 de agosto ofrece un contrapunto relevante a la explicación defendida por Milei. Su primera encuesta nacional de intenciones reproductivas, elaborada a partir de 1.515 personas, concluye que una gran parte de los argentinos desearía tener más hijos de los que finalmente tiene. En concreto, el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no había alcanzado el número de hijos que tendría si no existieran limitaciones.
Además, las condiciones económicas y las dificultades relacionadas con los cuidados explican el 62% de los casos en los que los encuestados tuvieron menos hijos de los deseados. El organismo menciona también factores laborales , habitacionales , sanitarios y de organización de los cuidados. El modelo de dos hijos continúa siendo el ideal más citado, elegido por el 34% de los participantes, lo que relativiza la idea de que el descenso obedezca simplemente a una desaparición del deseo de formar familias. En conjunto, los datos de UNFPA e INDEC confirman la magnitud de la baja natalidad en Argentina , pero dibujan un proceso multicausal y no permiten establecer una relación causal simple entre la legalización del aborto y el desplome de la fecundidad.
El envejecimiento aumentará el peso relativo de los mayores de 65 años y plantea desafíos de largo plazo para las políticas públicas El desafío de las pensiones sí preocupa a los demógrafos La advertencia de Milei sobre el impacto de la demografía en el sistema previsional se encuadra en un problema que trasciende el debate sobre el aborto. INDEC proyecta una población progresivamente envejecida y anticipa que hacia 2040 aumentará la relación entre los mayores de 65 años y la población potencialmente activa. El organismo considera que estos cambios serán relevantes para planificar recursos destinados a salud , empleo, cuidados y Seguridad Social. Al mismo tiempo, sus proyecciones señalan que la proporción de población de entre 15 y 64 años podría aumentar desde el 66,1% registrado en 2022 hasta el 69,3% en 2040, por lo que el proceso abre tanto desafíos como oportunidades en materia laboral.
El aborto continúa siendo legal en Argentina Argentina aprobó la Ley 27.610 el 30 de diciembre de 2020 y la promulgó en enero de 2021. La norma reconoce el derecho a acceder a la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14 inclusive . Después de ese periodo, la legislación permite la interrupción en los supuestos previstos por la norma, entre ellos la violación o el peligro para la vida o la salud de la persona gestante. En febrero de 2024, diputados de La Libertad Avanza promovieron una iniciativa para derogar la regulación, pero la Ley 27.610 continúa vigente.
La posición contraria al aborto del Ejecutivo ha vuelto además al primer plano en agosto de 2026, después de que Argentina formalizara su adhesión a la Declaración del Consenso de Ginebra , una iniciativa internacional que rechaza la existencia de un derecho internacional al aborto. Las declaraciones realizadas ahora por Milei trasladan de nuevo esa batalla ideológica al terreno demográfico. Los registros oficiales respaldan su advertencia sobre la magnitud de la caída de la natalidad y los desafíos que implica una sociedad más envejecida, pero las investigaciones disponibles sitúan detrás de esa transformación una combinación de factores económicos, laborales, sociales, reproductivos y familiares mucho más amplia.