Aviones de combate reales enfrentándose a amenazas que solo existen dentro de un ordenador. Ese es el planteamiento que Airbus está poniendo a prueba en Alemania con un nuevo sistema de entrenamiento y desarrollo militar que combina aeronaves desplegadas físicamente con fuerzas virtuales y simulaciones generadas por ordenador. La tecnología se ha probado durante la edición de 2026 del ejercicio Timber Express, organizado por la Fuerza Aérea alemana y en el que participan plataformas como los Tornado y Eurofighter. Lo que Airbus quiere es utilizar este entorno para comprobar cómo funcionan sistemas actuales y futuros en escenarios de combate cada vez más complejos, sin tener que reproducirlos íntegramente en el mundo real.
Simulación de combate La clave está en el denominado Laboratorio de Desarrollo de Sistemas, que utiliza el concepto Live, Virtual, Constructive para mezclar fuerzas reales, operadores humanos en simuladores y amenazas o unidades creadas digitalmente. El concepto puede parecer propio de un videojuego, pero tiene una aplicación militar muy concreta. En lugar de desplegar decenas de aeronaves reales para recrear un escenario de combate, este sistema permite que un avión real interactúe con fuerzas virtuales generadas por ordenador. Airbus Defence and Space está utilizando esta arquitectura para comprobar el intercambio de datos tácticos entre las diferentes plataformas participantes en Timber Express.
La compañía explica que el sistema permite implementar un marco LVC para realizar tanto pruebas como entrenamiento. En la práctica, un piloto puede encontrarse dentro de un escenario en el que algunos elementos son completamente reales mientras otros existen únicamente dentro del entorno digital. La combinación permite construir situaciones mucho más complejas sin necesidad de movilizar físicamente todos los recursos que serían necesarios en un ejercicio convencional. Y ahí aparece una de las grandes ventajas del sistema: el coste.
Desplegar aeronaves, personal, sistemas de defensa y otras plataformas para representar diferentes amenazas tiene un coste elevado y requiere una planificación considerable. Con el SDL, parte de esos elementos pueden generarse virtualmente y modificar el escenario prácticamente a voluntad. Además, el sistema no está pensado únicamente para recrear enemigos. Probar nuevas armas También es realmente interesante que el SDL pueda utilizarse durante el propio proceso de desarrollo de nuevos sistemas militares.
En lugar de esperar a disponer de una plataforma completamente terminada para comprobar cómo responde en determinados escenarios, los ingenieros pueden utilizar simulaciones para estudiar diferentes configuraciones y situaciones de combate. El sistema puede recrear operaciones en las que intervienen elementos aéreos, terrestres, marítimos, espaciales y del campo cibernético. De esta forma, los responsables del desarrollo pueden estudiar cómo interactúan diferentes sistemas antes de llevar esas pruebas a la realidad del campo de batalla. Las futuras operaciones aéreas combinarán previsiblemente aeronaves tripuladas con drones y otras plataformas autónomas, por lo que poder probar su comportamiento conjunto mediante simulaciones es clave.
Y hay que mencionar la seguridad operativa de este tipo de pruebas. Realizar determinados ejercicios en el mundo real puede revelar información sobre las capacidades de una fuerza militar. Las tácticas utilizadas, las respuestas ante determinadas amenazas o incluso la forma de emplear determinados sistemas pueden quedar expuestas a observadores externos. El entorno virtual permite reducir ese riesgo.
René Birkholz, desarrollador de negocio para Future Air Power en Airbus Defence and Space, destaca precisamente esta posibilidad al explicar que el SDL permite desplegar aliados y adversarios virtuales por una fracción del coste de hacerlo físicamente. Pero también señala que el entorno virtual permite probar tácticas, técnicas y procedimientos que las Fuerzas Armadas no quieren mostrar en un escenario real.