Bloomberg Línea — Guatemala ha recibido este año a unos 2.284 ciudadanos mexicanos deportados desde Estados Unidos, quienes ingresan al país en vuelos junto a guatemaltecos retornados y son trasladados posteriormente a México, dijo el presidente Bernardo Arévalo. En una conferencia de prensa el miércoles, el mandatario afirmó que los ciudadanos mexicanos permanecen en Guatemala menos de 24 horas y son procesados en condición de tránsito, en coordinación con las autoridades migratorias mexicanas. “No hay ninguna permanencia, no hay ningún refugio”, dijo Arévalo, al descartar que el procedimiento corresponda a una figura que pueda constituir un tercer país seguro. De acuerdo con Arévalo, los gastos asociados a este proceso son sufragados por los gobiernos de México o Estados Unidos, dependiendo del caso. El Instituto Nacional de Migración de México citado por AP, dijo que el traslado se realiza en autobús.
La declaración de Arévalo se produce después de que CBS News reportara que la Administración de Donald Trump está enviando a ciudadanos mexicanos deportados a Guatemala y Honduras, en lugar de trasladarlos directamente a México, a pesar de la disposición del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a aceptar el regreso de todos sus ciudadanos. Según el medio estadounidense, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que uno de los objetivos de este mecanismo es alejar a los deportados de la frontera entre Estados Unidos y México y dificultar un eventual intento de regresar al país. El reporte también expuso la posición del Gobierno mexicano que, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, expresó su oposición a la deportación de ciudadanos mexicanos a otros países. “México toma consistentemente las medidas necesarias para garantizar el regreso seguro y digno de todos sus nacionales al territorio nacional”. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que el gobierno de EU “está utilizando todas las opciones legales para llevar a cabo la mayor operación de deportación de la historia, tal como prometió el presidente Trump”.
Reuters informó que la Cancillería hondureña dijo no tener información sobre la llegada de ciudadanos mexicanos deportados desde Estados Unidos. El Centro de Atención al Migrante Retornado tampoco reportó haber recibido a personas de esa nacionalidad. Sin embargo, documentos oficiales vistos por AP registraron la llegada de 82 mexicanos deportados en dos vuelos a San Pedro Sula los días 13 y 15 de agosto. Otros 35 estaban previstos para llegar el jueves, según esos documentos.
Mientras que otros 165 habrían llegado entre mayo y mediados de julio, de acuerdo con la plataforma Third Country Deportation Watch. Reuters también recogió el testimonio de Arturo Trejo, un mexicano de 56 años, quien afirmó que fue enviado a Honduras junto con otros ciudadanos antes de ser trasladado a México. El hombre dijo que no recibió explicaciones sobre el motivo de su traslado. El traslado de mexicanos a países distintos de su lugar de origen supone un cambio respecto de la práctica habitual de las deportaciones estadounidenses, que hasta ahora, eran enviados casi exclusivamente a México, por vía aérea o terrestre.
Guatemala recibió 15 mexicanos deportados en 2025, mientras que Honduras había reportado oficialmente seis hasta febrero de 2026. Costa Rica, por su parte, había recibido 11 desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.