Bloomberg — Un proyecto de créditos de carbono financiado por ExxonMobil Holdings Corp. (XOM) figuraba entre las docenas de proyectos que las autoridades alemanas consideraron “sospechosos”, por haber exagerado su impacto medioambiental o por ser falsos. Las autoridades retiraron los créditos de carbono generados por 30 proyectos con sede en China que afirmaban reducir la contaminación causada por la extracción de combustibles fósiles. Entre dichos proyectos se encontraba uno adquirido por la gran petrolera con sede en Texas, según un informe de la Agencia Alemana de Medio Ambiente de mediados de enero, al que Bloomberg News tuvo acceso mediante una solicitud de acceso a la información. El gobierno alemán no había revelado hasta ahora los nombres de las empresas implicadas en el escándalo de los certificados de reducción de emisiones en las fases iniciales (UER), que estalló por primera vez en 2024.
Los 30 proyectos retirados afirmaban ahorrar un total de 2,1 millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale aproximadamente a las emisiones de 500.000 coches en un año. Se ha ordenado a las empresas energéticas que adquirieron los créditos anulados para compensar sus propias emisiones que subsanen el déficit. El proyecto financiado por una filial belga de ExxonMobil afirmaba ahorrar casi 96.000 toneladas de CO₂, a un precio estimado de 44 euros por tonelada, según un documento de registro al que ha tenido acceso Bloomberg. A ese precio, la gran petrolera estadounidense habría gastado unos 4,2 millones de euros (US$4,9 millones) en los créditos.
Un portavoz de ExxonMobil afirmó que la empresa actúa siempre de conformidad con todos los requisitos legales y que, por lo general, no hace comentarios sobre las investigaciones. Ver más: Por qué ExxonMobil devolvió gran parte de un millonario bloque petrolero a Guyana El informe de la agencia medioambiental también incluye un proyecto patrocinado por la empresa comercializadora de materias primas Vitol SA, aunque, según documentos públicos, dicho proyecto fue retirado en noviembre de 2024. Un portavoz de Vitol afirmó que la empresa no abonó ninguna cantidad en relación con el proyecto ni adquirió créditos de carbono a través del mismo. El mercado UER llegó a considerarse en su momento un referente para los mercados de carbono cuidadosamente diseñados.
Estaba gestionado por los gobiernos europeos, mientras que los proyectos individuales eran verificados por empresas de auditoría independientes con sede en Alemania. Decenas de empresas energéticas compraron créditos dentro de este sistema, que ahora se encuentra en fase de liquidación. Una investigación de Bloomberg publicada en mayo reveló que Alemania es uno de al menos nueve países europeos en los que se adquirieron créditos de carbono de proyectos que presentaban características preocupantes similares. Algunos de los proyectos ni siquiera parecían existir.
En otros casos intervenía un auditor convertido en promotor llamado Robin Wang, quien trabajaba tanto para la empresa auditora Verico SCE como para la consultora china Beijing Karbon, según documentos a los que ha tenido acceso Bloomberg. El informe de la Agencia Alemana de Medio Ambiente señalaba que Beijing Karbon había “creado, mediante engaños, la apariencia de proyectos UER legítimos” y era el principal promotor de 45 proyectos que la agencia consideraba “sospechosos”. El proyecto financiado por la filial de ExxonMobil se encontraba entre ellos. Beijing Karbon no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Verico tampoco respondió a una solicitud de comentarios. El CEO, Werner Betzenbichler, había declarado anteriormente que la empresa había cooperado plenamente con las autoridades pertinentes y que seguiría haciéndolo según fuera necesario. Wang ya no trabaja para Verico y Bloomberg no pudo ponerse en contacto con él. En la copia del informe de la agencia facilitada a Bloomberg, se habían ocultado los detalles de 24 de los 30 proyectos invalidados, alegando que las investigaciones aún están en curso.
En cuanto a los seis proyectos mencionados, las decisiones de revocar los créditos son ya definitivas, según indicó el Ministerio de Medio Ambiente en una carta separada. Con la colaboración de Kevin Crowley y Mitchell Ferman. Lea más en Bloomberg.com