Si bien la guerra arancelaria de Washington contra Pekín ha producido un resultado esperable y que, en principio, puede verse favorable para Estados Unidos —puesto que las importaciones procedentes directamente de China han caído con fuerza, (un 40% en lo que va de año en comparación con el mismo periodo en 2024)—, detrás de ese descenso hay otra realidad más compleja que se ha visto obligado a aceptar. El problema fue descrito en un informe publicado la semana pasada titulado ' La gran estafa del transbordo' , en donde EE.UU. admitió que dejar de comprarle directamente a China no significaba necesariamente dejar de comprar productos chinos. En él, acusa a Pekín de liderar una red global de transbordo o 'caballo de Troya comercial' para evadir aranceles estadounidenses a través de terceros países. Gettyimages.ru Según el informe, esto sucede cuando un producto que originalmente sale de China puede pasar por otro país, recibir un procesamiento limitado, ser reempaquetado, cambiar su documentación o simplemente modificar su ruta antes de entrar al mercado estadounidense.
De esa manera, el cargamento puede dejar de aparecer estadísticamente como una importación china, aunque buena parte de su contenido, fabricación o cadena de suministro siga vinculada a China. La "Gran Reasignación" El documento identifica más de 40 países asociados con este tipo de riesgo, dentro de los que se encuentran naciones como México, Polonia, los Emiratos Árabes Unidos , además de países de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN) como Vietnam, Camboya, Laos, Malasia, Indonesia y Tailandia , que, según el informe, serían los responsables de destruir y reducir docenas de puestos de trabajo en diferentes ciudades manufactureras de EE.UU. El fenómeno comenzó a cobrar relevancia después de los aranceles de 2018 . Las medidas estadounidenses redujeron el déficit comercial bilateral con China , pero los exportadores chinos encontraron incentivos para modificar las rutas, utilizando terceros países con aranceles menores y condiciones comerciales más favorables.
El propio informe describe esta transformación como la "Gran Reasignación", que terminó creando una red internacional de plataformas de producción y tránsito. RT A medida que disminuía la participación directa de China en las importaciones de bienes de EE.UU., aumentaba la participación conjunta de más de 40 países considerados de elevado riesgo de transbordo. El informe reconoce que parte de ese desplazamiento puede corresponder a una producción legítimamente trasladada a otros países, por lo que no todo el aumento puede atribuirse a operaciones ilegales. ¿A quién prefiere el mundo: a EE.UU. o a China? (INFOGRAFÍA) Millones en pérdidas Según un análisis del Departamento de Comercio citado en el documento, en 459 categorías de productos , las compras estadounidenses a China disminuyeron en unos 109.000 millones de dólares durante 2025 , mientras que las importaciones de esos mismos productos desde otros países aumentaron unos 156.000 millones. El documento señala que el valor estimado del flujo de transbordo potencial de estos bienes oscila entre aproximadamente 40.000 millones de dólares y 303.000 millones de dólares anuales , lo que representa pérdidas anuales de ingresos arancelarios entre aproximadamente 10.000 millones de dólares en el escenario más estrecho y más de 100.000 millones de dólares en el de mayor exposición.
Para contrarrestar esta situación, el Gobierno estadounidense ha planteado un sistema de vigilancia fronteriza apoyado en inteligencia artificial para cruzar rutas, manifiestos, capacidades de producción, clasificaciones de mercancías y otros datos con el objetivo de detectar patrones anómalos, aunque, según expertos, esta medida no ayudará a recuperar los empleos perdidos en las fábricas y ciudades manufactureras ni afectará significativamente la factura de importaciones del país. Gettyimages.ru Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!