Durante décadas, Airbus y Boeing han perfeccionado prácticamente la misma fórmula: un fuselaje tubular acompañado por dos grandes alas . Han cambiado los materiales, los motores y la electrónica, pero la estructura básica de los aviones comerciales sigue siendo reconocible. JetZero quiere romper con ese esquema. La compañía estadounidense trabaja en el Z4, una aeronave cuya forma recuerda a una enorme mantarraya y que utiliza una configuración conocida como blended wing body, donde fuselaje y alas dejan de comportarse como elementos claramente separados.
La propuesta promete una mejora considerable en eficiencia, aunque también implica enfrentarse a uno de los mayores desafíos de la aviación moderna: certificar un diseño radicalmente diferente. Un avión donde prácticamente todo ayuda a volar En los aviones convencionales, el fuselaje sirve principalmente para transportar pasajeros y carga, mientras que las alas generan la mayor parte de la sustentación. El concepto de JetZero modifica esa relación. En un blended wing body, la zona central del avión se fusiona progresivamente con las alas y también participa en la generación de sustentación.
Esta arquitectura permite reducir la resistencia aerodinámica y aprovechar una proporción mayor de la estructura para mantener la aeronave en el aire. Según JetZero, el resultado podría traducirse en una mejora de entre el 30% y el 50% en eficiencia de combustible frente a aviones convencionales comparables. El Z4 estaría preparado para transportar aproximadamente 250 pasajeros y recorrer hasta 5.000 millas náuticas, equivalentes a unos 9.260 kilómetros. © Mentour Now! Youtube.
El interior también tendría que cambiar Modificar completamente la forma exterior implica también replantear cómo viajan los pasajeros. En lugar de una cabina larga y estrecha, el cuerpo del Z4 sería mucho más ancho. JetZero ha mostrado conceptos interiores con múltiples pasillos y diferentes zonas distribuidas dentro de la aeronave. Eso podría facilitar ciertos movimientos dentro del avión, pero también plantea nuevos desafíos.
Algunos pasajeros quedarían considerablemente alejados de las ventanas exteriores, por lo que la compañía estudia alternativas como pantallas que reproduzcan vistas externas y sistemas capaces de llevar iluminación natural hacia zonas interiores. Además, la distribución deberá demostrar que cumple con requisitos estrictos relacionados con evacuación, seguridad y operaciones aeroportuarias. NASA y Airbus ya probaron conceptos similares La idea de integrar fuselaje y alas no es nueva. NASA y Boeing llevan décadas investigando configuraciones de este tipo, mientras que Airbus presentó en 2020 su demostrador MAVERIC, que utilizaba una arquitectura similar.
El fabricante europeo también exploró posteriormente diseños de cuerpo integrado dentro de sus proyectos relacionados con aviones impulsados por hidrógeno. La diferencia es que JetZero pretende dar un paso más: convertir esta configuración en un avión comercial certificado y producido a gran escala. United y otras aerolíneas ya están interesadas Aunque el Z4 todavía debe superar años de desarrollo, varias compañías ya han mostrado interés. United mantiene un acuerdo condicionado que contempla la posible compra de 100 aviones, además de opciones para otros 100.
Alaska Airlines también ha invertido en JetZero, mientras Delta participa como socio de desarrollo. Japan Airlines ha colaborado en cuestiones relacionadas con diseño, mantenimiento y operaciones, y Gulf Air firmó una carta de intención vinculada al proyecto. El programa también cuenta con el respaldo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos , que otorgó un contrato de hasta 235 millones de dólares para desarrollar y probar un demostrador a escala real. El primer gran examen llegará en 2027 JetZero ya comenzó la construcción de una fábrica en Greensboro, Carolina del Norte, donde pretende ensamblar sus futuras aeronaves.
Antes del Z4 comercial llegará Jet1, un demostrador a escala real cuyo primer vuelo está previsto para 2027. Su misión será comprobar que la aerodinámica, los sistemas y la arquitectura pueden funcionar como espera la compañía. Si las pruebas, el desarrollo industrial y la certificación avanzan según lo previsto, JetZero quiere comenzar a operar comercialmente el Z4 durante los primeros años de la década de 2030. Airbus y Boeing han pasado décadas perfeccionando el avión convencional.
JetZero apuesta por una estrategia mucho más arriesgada : cambiar directamente su forma. Fuente: Xataka.