Lo han probado en Madrid y en otras 3 ciudades: este coche eléctrico con 1.700 celdas fotovoltaicas no necesita cable para recargar, le basta con el sol

Lo han probado en Madrid y en otras 3 ciudades: este coche eléctrico con 1.700 celdas fotovoltaicas no necesita cable para recargar, le basta con el sol

Coches Eléctricos Lo han probado en Madrid y en otras 3 ciudades: este coche eléctrico con 1.700 celdas fotovoltaicas no necesita cable para recargar, le basta con el sol Luminetta es la creación solar conjunta entre Deep Orange, de la Universidad de Clemson en Estados Unidos, y de BMW. El Luminetta tiene un diseño inspirado en el pez cofre. Híbridos y Eléctricos 21/08/2026 09:00 Actualizado a 21/08/2026 09:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora La movilidad eléctrica sigue avanzando, pero ya hay quien piensa en un salto más grande y lejano en el tiempo: que los vehículos dejen de depender exclusivamente de la red eléctrica para recargar sus baterías. Esa es la premisa que ha guiado el desarrollo de Deep Orange 17, un prototipo experimental solar presentado por la Universidad de Clemson (Estados Unidos). El proyecto ha sido desarrollado dentro del programa Deep Orange, una iniciativa académica en la que estudiantes de posgrado de ingeniería del automóvil diseñan y construyen vehículos funcionales en colaboración con fabricantes y empresas del sector. En esta ocasión, el socio industrial ha sido BMW, cuya división de investigación y desarrollo lanzó un desafío tan ambicioso como poco convencional: demostrar que un vehículo podía alcanzar un balance energético positivo en condiciones reales de uso.

El interior es bastante espartano. Basado en el uso real de los conductores Frente a la estrategia habitual de optimizar la eficiencia para los ciclos de homologación, el equipo decidió centrar su trabajo en el comportamiento cotidiano de los automovilistas. La reflexión era sencilla: los turismos pasan la mayor parte del tiempo parados, una circunstancia que convierte la carrocería en una superficie potencial para captar energía solar durante horas. El resultado es un cupé biplaza bautizado como Luminetta y cuyo elemento más llamativo es la integración de más de 1.700 células fotovoltaicas directamente sobre la superficie exterior del vehículo.

La tecnología solar ha sido desarrollada junto con el Fraunhofer Institute for Solar Energy Systems (ISE), uno de los principales centros europeos especializados en energía fotovoltaica. Los paneles emplean una arquitectura que mantiene la producción eléctrica incluso cuando parte de su superficie queda en sombra y, además, están protegidos por una película exterior especialmente resistente. Para evaluar el potencial del vehículo en diferentes condiciones climáticas, los investigadores simularon escenarios de uso en Greenville, Frankfurt, Madrid y Mumbai. Los cálculos partieron de un recorrido diario de unos 20 kilómetros, una distancia representativa de muchos desplazamientos urbanos.

En esas condiciones, el sistema solar fue capaz de generar un excedente energético equivalente a unos 50 kilómetros adicionales de autonomía media diaria entre las cuatro localizaciones analizadas, lo que respalda la viabilidad del concepto en entornos con distintos niveles de radiación solar. Un coche eficiente en todos sus aspectos No obstante, la producción de energía renovable por sí sola no habría sido suficiente para alcanzar un balance positivo. La otra gran clave del proyecto ha sido reducir al máximo el consumo del vehículo. Para lograrlo, los estudiantes revisaron prácticamente todos los elementos del diseño, desde la aerodinámica hasta la gestión electrónica del sistema de propulsión.

El resultado es un automóvil extraordinariamente ligero que pesa apenas 550 kilogramos, aproximadamente una cuarta parte del peso de muchos modelos eléctricos de dimensiones similares disponibles actualmente en el mercado. Su estructura combina acero en las zonas destinadas a proteger a los ocupantes con componentes de aluminio, elementos estructurales de fibra de carbono y uniones metálicas fabricadas mediante impresión 3D, una combinación de materiales que permite mantener la rigidez estructural reduciendo al mínimo la masa total. La eficiencia aerodinámica también ha desempeñado un papel determinante, aunque a simple vista cueste creerlo. Los diseñadores se inspiraron en la morfología del pez cofre, cuya forma reduce de manera natural la resistencia al avance sin sacrificar volumen interior.

A ello se suman tecnologías como la frenada regenerativa, una distribución inteligente del par motor y un sistema de control optimizado de la cadena cinemática para recuperar la máxima cantidad posible de energía durante la conducción. En el interior, el prototipo incorpora una interfaz hombre-máquina desarrollada específicamente para mostrar en tiempo real el estado energético del vehículo, junto con funciones habituales como la compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto. Anshul Karn , director del proyecto Deep Orange, comenta: “Es poco común que un estudiante de un master tenga la oportunidad de vivir el proceso completo de desarrollo de un prototipo de vehículo. Muchos programas de ingeniería incluyen asignaturas en áreas como el modelado digital o el marketing, pero muy pocos ofrecen a los estudiantes la oportunidad de partir de una visión, recorrer todo el proceso de desarrollo y, finalmente, entregar un prototipo plenamente funcional.

Esa experiencia es lo que hace que Deep Orange sea tan único”. Temas Coches Eléctricos