Ella carga el peso de un proceder inhumano . Su rostro refleja, serenidad, desconcierto como ignorando el atroz hecho ocurrido . Supuestamente ahogó a su hija de 4 años . Armo todo un escenario escalofriante y bien calculado.
Katherine Siezar, representante de la Fiscalía paso a paso explicó cómo la madre la niña armó todo un escenario escalofriante solo para matarla: La acusada distrajo a su hijo de 7 años llevándolo a la sala a jugar videojuegos (Nintendo) y subió el volumen del televisor. Encendió un reproductor de sonido a alto volumen en la habitación para evitar que se escucharan los hechos. Ingresó al cuarto un balde blanco lleno de agua, atrajó a la niña de 4 años al cuarto con el pretexto de jugar con una piraña dentro del balde. Una vez adentro, sumergió la cabeza de la niña en el agua y la sostuvo por la fuerza hasta provocarle la muerte Angélica María Mairena de 31 años , según el relato de fiscalía, se valió de un balde con agua, un juguete, y música a todo volumen para terminar con la vida de la Niña una menor de 4 añitos.
El abogado solicitó valoraciones por parte de Medicina legal , para su defendida. Voy a solicitarle señora juez que mi defendía sea remitida al instituto de medicina legal para que sea valorada por un psiquiatra forense y evaluar su salud mental. Dijo defensoría por su parte. El delito que enfrenta Angélica Mairena es parricidio .
La acusación que ha expuesto la doctora Katerin en representación de la víctima; considero darla por admitida puesto que se describe su participación en los hechos. La acusación se ajusta a lo que establece el artículo 77 del Código Procesal Penal y se da por admitida. La medida cautelar que se le va a imponer, es la única que cabe para este proceso que es la privativa de libertad . Este es un delito en el cual se ha afectado el bien máximo protegido que es la vida de una persona Fue la decisión que detalló la titular del juzgado Noveno distrito penal de audiencias de Managua.
Para el 2 septiembre Angélica sostendrá otro encuentro cara a cara con la justicia y su conciencia