Los robots humanoides están dejando poco a poco las exhibiciones para intentar entrar en fábricas y otros espacios de trabajo. Una compañía de Hong Kong acaba de presentar uno de los ejemplos más llamativos: un robot de tamaño humano capaz de recibir una orden por voz, acercarse a una carga y levantar una barra de 50 kilos. Se llama RayNex G3 y es la tercera generación de humanoides desarrollada por NineRay Technology . La compañía lo presentó en el Parque Científico de Hong Kong como una máquina orientada principalmente al transporte de cargas pesadas y a trabajos que podrían resultar peligrosos para una persona.
Un robot de 60 kilos capaz de mover cargas enormes El RayNex G3 mide aproximadamente 1,73 metros y pesa menos de 60 kilos, por lo que sus dimensiones son similares a las de una persona adulta. Durante su presentación consiguió levantar y transportar una barra de 50 kilos después de recibir instrucciones mediante voz. Sin embargo, NineRay asegura que sus capacidades pueden ir bastante más allá. Según los datos difundidos por la compañía, puede transportar alrededor de 30 kilos durante operaciones normales, manipular unos 60 kilos utilizando ambos brazos y alcanzar entre 100 y 200 kilos en determinadas pruebas de levantamiento.
Conseguirlo exige algo más que motores potentes. Cuando un robot humanoide levanta una carga elevada , cualquier pequeño desplazamiento del peso puede modificar su centro de gravedad y hacerlo caer. 44 conjuntos de sensores ayudan a mantenerlo en equilibrio Para evitarlo, NineRay incorporó un sistema de control de fuerza distribuido por todo el cuerpo y 44 conjuntos de sensores de precisión. Estos dispositivos permiten medir continuamente las fuerzas que actúan sobre las articulaciones y modificar los movimientos para mantener el equilibrio mientras el robot camina o manipula objetos. El sistema se complementa con RayBrain , la arquitectura de inteligencia artificial desarrollada por la propia compañía.
NineRay describe esta tecnología como un modelo de extremo a extremo que conecta directamente lo que percibe el robot con las acciones que finalmente ejecuta, reduciendo la dependencia de módulos independientes para percepción, planificación y movimiento. https://t.co/rBtFulSNSO Juan Chico (@jhonsmall) August 19, 2026 Su objetivo son los lugares demasiado peligrosos para humanos La compañía considera que uno de los principales mercados del RayNex G3 estará en actividades donde exponer trabajadores supone un riesgo elevado. Entre los escenarios mencionados aparecen zonas con radiación, espacios con temperaturas o humedad extremas, laboratorios con gases peligrosos y áreas relacionadas con enfermedades infecciosas. Un humanoide tiene una ventaja particular en estos entornos: muchas instalaciones ya están diseñadas alrededor del cuerpo humano. Puertas, escaleras, herramientas, pasillos y maquinaria pueden utilizarse potencialmente sin reconstruir completamente el espacio para introducir un robot especializado.
NineRay también contempla aplicaciones menos extremas, como tareas de recepción, logística e incluso determinados trabajos domésticos. El precio podría superar los 200.000 dólares La empresa todavía no ha anunciado oficialmente cuánto costará cada unidad, aunque su fundador, Xu Zhigen, mencionó durante la presentación una cifra cercana o superior a los 200.000 dólares. NineRay pretende comenzar su comercialización internacional próximamente, con especial atención a China continental, Hong Kong, Australia y Norteamérica, y tiene una meta particularmente ambiciosa: alcanzar unas 10.000 unidades anuales dentro de dos o tres años. El RayNex G3 aparece además en un momento de enorme crecimiento para la industria de los humanoides.
China se ha convertido en uno de los principales centros mundiales de desarrollo y fabricación, con decenas de compañías intentando trasladar estos robots desde las demostraciones espectaculares hacia trabajos reales. Y ahí estará el verdadero examen. Levantar 50 kilos ante las cámaras resulta impresionante; hacerlo durante horas, de manera autónoma, segura y repetible dentro de una fábrica será lo que determine si esta nueva generación de humanoides consigue finalmente convertirse en una herramienta cotidiana. Fuente: Xataka.