Bloomberg Línea — El Gobierno venezolano inició este viernes 21 de agosto la entrega del Bono de Ingreso Integral para los pensionados, un aporte de 53.900 bolívares digitales (BsD), equivalentes a unos US$69,76 al tipo de cambio oficial. El depósito, que desde mayo sustituyó al antiguo Bono contra la Guerra Económica, se realiza de forma progresiva a través de la plataforma Patria durante cinco días. La asignación del Ingreso Integral para pensionados no depende del número de cédula y tampoco requiere activación ni el envío de mensajes al 3532, explicó Pierino Atria Vargas, administrador del grupo IVSS Pensionados de Venezuela. De igual forma, se recomienda evitar compartir datos personales, claves de acceso a la plataforma o información bancaria con terceros.
Este pago se suma a la acreditación de la pensión mensual del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), la cual fue abonada el mismo viernes directamente a las cuentas bancarias por un monto de 130 bolívares. Los beneficiarios son notificados del depósito del bono mediante mensajes de texto desde el número 3532 o a través de la aplicación veMonedero. El esquema de compensación se administra de manera escalonada según el estatus del beneficiario. Para el ciclo de agosto, los trabajadores activos de la administración pública percibieron 115.500 bolívares (cercano a unos US$149), mientras que el personal jubilado accede a 102.410 bolívares (unos US$132,5).
Costo de vida El desembolso ocurre en un marco donde la capacidad adquisitiva de los ingresos está fuertemente condicionada por la inflación. De acuerdo con el monitoreo independiente del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), la Canasta Alimentaria Familiar se ubicó en US$727,89 en julio. Bajo esta referencia, el bono entregado este viernes a los pensionados cubre menos del 10% de los requerimientos básicos de alimentación de un hogar. El Banco Central de Venezuela (BCV) reportó una variación intermensual de los precios de 19,9% en julio, un incremento que el ente emisor atribuyó a disrupciones logísticas derivadas del doblete sísmico registrado en junio.
En términos salariales, el Cendas-FVM calculó que una familia venezolana necesitó 3.975,41 salarios mínimos para costear su alimentación en julio, dejando un déficit estructural del 99,97%. Pese a esta presión, las autoridades proyectan una desaceleración de la inflación para agosto, sustentada en la estabilidad registrada en el tipo de cambio durante las últimas semanas de julio.