Seguir a FinanzasDigital en Google La infraestructura petrolera de Venezuela está imponiendo un límite operativo a las exportaciones, pese al repunte de la producción y al impulso diplomático de Washington para acelerar los envíos de crudo. Datos de tráfico marítimo, documentos internos y fuentes del sector confirman que los buques deben esperar hasta 30 días para cargar, debido a fallas en terminales, cortes eléctricos y problemas de calidad del crudo. Las demoras complican el plan de Estados Unidos para incrementar rápidamente las exportaciones venezolanas, tras el acuerdo que permitió a casas comerciales globales —incluidas Vitol y Trafigura— despachar más de 140 millones de barriles este año. La situación podría tensarse porque varios socios de Pdvsa se preparan para comercializar de forma independiente su parte de la producción bajo los nuevos contratos.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 21 de agosto de 2026: 779,9522 Bs/USD (+0,3262%) Comienza el arribo de mercancía de fin de año, aunque persiste la incertidumbre Mayores ingresos petroleros no evitaron un deterioro macroeconómico en el primer semestre Demoras no vistas desde el bloqueo naval Las esperas actuales recuerdan a las registradas durante el bloqueo naval estadounidense impuesto a finales del año pasado, que culminó con los hechos del 3 de enero. Desde entonces, la líder interina Delcy Rodríguez ha seguido la hoja de ruta acordada con Washington para reactivar las exportaciones. A pesar del aumento de la producción y la reducción de inventarios, PDVSA y sus socios no han logrado superar los 1,25 millones de barriles diarios de exportaciones. Hace dos décadas, cuando Venezuela producía más de 3 millones de barriles diarios, sus terminales podían despachar más de 2,5 millones de bpd, con tiempos de espera inferiores a una semana.
Hoy, la infraestructura no acompaña el repunte. Documentos revisados por Reuters y fuentes del sector describen disputas por demoras, calidad del crudo y contaminación de buques. Un trabajador de Pdvsa explicó que la velocidad de transferencia del crudo desde los tanques a los barcos es “increíblemente lenta”, lo que obliga a los buques a permanecer más tiempo en los muelles. Si un barco llega a descargar combustibles, el proceso se alarga aún más por la falta de capacidad de almacenamiento.
Jose, el epicentro del atasco Las demoras son visibles en los numerosos buques fondeados cerca del puerto de Jose, en la costa noreste, que maneja cerca del 70% de las exportaciones del país. Informes de compañías navieras muestran interrupciones por fallas de equipos, problemas de calidad y cortes eléctricos durante las operaciones de carga y descarga. Incluso Chevron, que históricamente ha tenido acceso privilegiado a los muelles, está buscando alternativas para mejorar los tiempos de carga, incluyendo el uso de puertos destinados al tráfico interno. El acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos ha permitido que el crudo venezolano regrese a mercados como Europa e India, además de aumentar los envíos a Estados Unidos.
Sin embargo, el plan de reconstrucción energética de US$100.000 millones promovido por Washington se concentra en aumentar la producción, mientras que los proyectos de terminales y refinerías no figuran entre las prioridades. En conferencias realizadas esta semana en Houston, funcionarios de ambos países celebraron la recuperación de las exportaciones, pero admitieron los desafíos de infraestructura. El vicepresidente de Pdvsa, Jovanny Martínez, dijo que el país está en una fase de recuperación, aunque reconoció que “hay deficiencias y la confiabilidad debe mejorar”. Con información de Reuters