"Esto es por el compromiso", decía, con una sonrisa bajo su casco. George Russell celebraba así el haber logrado la pole para la carrera al sprint de este sábado en el GP de los Países Bajos, resurgiendo de sus cenizas tras una primera parte de año complicada, y haciéndolo justo después de anunciar que se va a casar con su pareja, la jerezana Carmen Montero. El piloto británico conquistó una pole sprint muy disputada e igualada, con los tres coches favoritos en las tres primeras posiciones, en un día en el que la gran sorpresa negativa arriba fue el líder del Mundial de F1, Kimi Antonelli, quien terminó 5º a 0"128 sin haber podido marcar un buen registro final. Russell logró esa primera posición de forma muy ajustada, por detalles, por tan solo 41 milésimas ante el segundo clasificado, Lando Norris (McLaren) y por 55 milésimas ante Charles Leclerc (Ferrari).
Tres coches de distintos equipos en solo 55 milésimas, algo que no hace más que añadirle emoción a la lucha por el triunfo en el sprint de este sábado, pero sobre todo, para la pole posterior y la victoria en la carrera dominical. No pudo estar ahí Kimi, el líder del Mundial, que llegaba con 50 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton en la general y 59 respecto a George, su compañero. Esta vez, le tocó empezar golpeando a un Russell que necesita seguir empujando este fin de semana para dejar claro que aún hay que tenerle muy en cuenta en la lucha por la corona. George ha sido una de las decepciones del inicio del curso porque le costó adaptarse al nuevo estilo de pilotaje que requieren los coches de esta nueva normativa, y además, se vio afectado por varios problemas en el motor de su Mercedes en las últimas citas.
Necesitaba oxígeno y empezó la segunda parte del año de la mejor manera, aunque deberá rematar la faena este sábado en la carrera sprint ante Norris, Leclerc y un Kimi que querrá remontar para minimizar pérdidas en un sprint en el que reciben puntos los 8 primeros (8 al 1º, hasta el punto final que le dan al 8º).