Seguir a FinanzasDigital en Google Venezuela avanza en una nueva regulación para las empresas de delivery que operan mediante aplicaciones, en un esquema que coloca a las plataformas digitales como responsables directas del servicio de reparto ante las autoridades y les impone requisitos adicionales para garantizar la seguridad vial y operar legalmente. El Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT) estableció que las compañías propietarias de aplicaciones, páginas web o plataformas que afilian a conductores para prestar servicios de encomienda deberán contar con autorización del organismo, incluso cuando los repartidores utilicen vehículos propios o alquilados, reseñó Bloomberg en Línea. La medida puede impactar el modelo operativo de plataformas como Ridery y otras empresas que han incorporado servicios de entrega a domicilio al ecosistema de movilidad y comercio digital venezolano. Durante una mesa de trabajo de la Comisión Permanente para la Seguridad Vial, la directora del INTT, Jessica Falcón, explicó que, aunque la ruta pueda ser acordada entre conductor y usuario, esta es previamente determinada por la aplicación.
Por ello, el organismo considera que el prestador del servicio es la empresa propietaria de la plataforma, que conforme al artículo 133 de la Ley de Transporte Terrestre deberá contar con autorización formal del Ministerio de Transporte. El criterio introduce una responsabilidad directa para las plataformas que operan mediante redes de conductores afiliados. Más leídas Tasa de Cambio BCV 21 de agosto de 2026: 779,9522 Bs/USD (+0,3262%) Mayores ingresos petroleros no evitaron un deterioro macroeconómico en el primer semestre Tras 11.200 inspecciones del CIV en Caracas por terremotos: 75% de las edificaciones son seguras y habitables Un mercado marcado por tarifas bajas La regulación llega a un mercado donde las aplicaciones de movilidad compiten agresivamente por precio y han convertido los viajes en moto en una alternativa de bajo costo en las principales ciudades del país. Un análisis publicado en febrero de 2026 para un trayecto de 1,2 kilómetros en Caracas encontró tarifas mínimas de US$0,31 en Yango, US$0,98 en Ridery y US$1,29 en Yummy para viajes en moto.
En carro, los precios llegaban a US$4,20 en Ridery y US$4,25 en Yummy. En otro ejercicio realizado en 2025 para un recorrido de nueve kilómetros entre La Candelaria y Los Palos Grandes, Yango cobraba US$2,10 por el traslado en moto, frente a US$3,20 en Yummy y US$3,11 en Ridery. En carro, las tarifas eran de US$5,80, US$5,85 y US$5,57, respectivamente. Los precios pueden variar según distancia, demanda, horario, promociones y disponibilidad de conductores, por lo que estas cifras sirven como referencia del nivel de competencia del mercado y no como tarifas oficiales vigentes.
La competencia también se extiende al delivery y al transporte de paquetes. Yummy, por ejemplo, concentra viajes, entregas de comida y envíos mediante su servicio Mandaditos, con presencia en más de 20 ciudades. Nuevas obligaciones para las empresas de delivery Las compañías deberán inscribirse en el Registro Nacional del INTT y contar con una escuela de conductores regulada por el organismo, encargada de emitir certificados de aptitud para la conducción comercial. También deberán mantener vigentes pólizas de responsabilidad civil y seguros médicos, mientras que las motocicletas utilizadas para las entregas tendrán que someterse a revisiones técnicas periódicas realizadas por peritos autorizados.
Estas inspecciones serán necesarias para tramitar la renovación anual del permiso de operación de las empresas. La regulación exige además que los conductores reciban formación sobre las normas de tránsito, la Ley de Transporte Terrestre y contenidos relacionados con la circulación por autopistas, vías urbanas y extraurbanas. El INTT sostiene que estas medidas buscan reducir los accidentes en un sector donde el uso de motocicletas se ha expandido con el crecimiento de los servicios de reparto. Con información de Bloomberg en Línea