Científicos argentinos desarrollan una plataforma para medir cuánto contaminan los cultivos destinados a la industria

Científicos argentinos desarrollan una plataforma para medir cuánto contaminan los cultivos destinados a la industria

Sustituir petróleo y otros recursos fósiles por materias primas procedentes de plantas parece, en principio, una alternativa más sostenible. Sin embargo, cultivar enormes cantidades de biomasa también consume agua, fertilizantes, energía y suelo, por lo que determinar cuánto mejora realmente el impacto ambiental no siempre resulta sencillo. Un proyecto internacional con participación de científicos argentinos quiere resolver precisamente ese problema mediante una plataforma digital capaz de medir y comparar la huella ambiental de cultivos utilizados como materia prima industrial. La iniciativa se llama SUSTAINCrop, cuenta con financiación del programa Horizon Europe de la Unión Europea y reúne investigadores de América Latina y Europa con el objetivo de construir una herramienta que permita analizar diferentes sistemas agrícolas antes de decidir cuál resulta más sostenible.

Una plataforma para comparar diferentes formas de cultivar El sistema, denominado provisionalmente TOOL KIT, combinará enormes cantidades de información relacionada con cada cultivo, incluyendo rendimiento, ubicación geográfica, características del suelo, clima y técnicas agrícolas utilizadas durante la producción. Con esos datos, agricultores, empresas y organismos públicos podrán comparar diferentes escenarios y analizar qué ocurriría, por ejemplo, al cambiar determinadas prácticas de manejo o trasladar un cultivo a condiciones ambientales diferentes. La idea es evitar que la sostenibilidad se mida únicamente mediante estimaciones generales y avanzar hacia evaluaciones adaptadas a las condiciones concretas de cada región.En América Latina, la coordinación estará encabezada desde el Instituto Tecnológico de Chascomús (INTECh) , perteneciente al CONICET y la UNSAM, bajo la dirección del investigador Oscar Ruiz. También participan instituciones de Colombia y Guatemala, mientras que el consorcio europeo incluye organizaciones de países como Dinamarca, Grecia, Alemania, Bélgica, España y Hungría. © Magnific Soja, maíz y girasol estarán entre los cultivos analizados El proyecto no está centrado principalmente en los cultivos destinados directamente a la alimentación, sino en aquellos capaces de proporcionar carbono de origen biológico para fabricar materiales industriales.

En Europa se estudiarán especies como colza, remolacha azucarera, cáñamo y lino, mientras que en América Latina el análisis incluirá maíz, canola, caña de azúcar, soja, algodón y girasol. Estas plantas pueden convertirse en materias primas para producir bioplásticos, fibras, compuestos químicos y otros productos que actualmente dependen en buena medida del petróleo. El problema es que su impacto ambiental varía considerablemente dependiendo de dónde y cómo se cultiven, por lo que sustituir una materia prima fósil por otra vegetal no garantiza automáticamente una reducción de las emisiones o del consumo de recursos. La herramienta utilizará datos georreferenciados SUSTAINCrop pretende construir una base de datos georreferenciada que permita estudiar cómo cambia el comportamiento ambiental de cada cultivo en diferentes territorios.

El sistema incorporará información histórica y datos procedentes de condiciones reales de producción, de manera que sus usuarios puedan explorar distintos escenarios mediante un panel interactivo. Además, científicos, agricultores, empresas y autoridades participarán en comunidades de intercambio de conocimiento destinadas a validar los modelos y adaptar la plataforma a las necesidades de cada región. El proyecto tendrá una duración prevista de 36 meses, al término de los cuales esperan disponer tanto de la herramienta como de materiales de orientación y capacitación. El objetivo final es producir biomateriales sin trasladar el problema ambiental La transición hacia una economía basada en recursos renovables obliga a responder una pregunta fundamental: si un material procede de una planta en lugar del petróleo, ¿es realmente más sostenible cuando se analiza todo su proceso de producción?

SUSTAINCrop quiere proporcionar datos suficientes para responder esa pregunta antes de tomar decisiones a gran escala, permitiendo identificar prácticas agrícolas capaces de reducir emisiones, consumo de recursos y otros impactos. La iniciativa busca así conectar agricultura, tecnología y bioeconomía mediante una herramienta común para América Latina y Europa. Porque reemplazar los recursos fósiles será solamente una parte de la transición: el siguiente desafío será demostrar que aquello que utilicemos en su lugar realmente deja una huella menor. Fuente: Infobae.