Leer en la aplicación El logotipo original de 20th Century Fox, que de alguna manera continúa hasta nuestros días (con grandilocuencia, los focos apuntando a él y demás) fue creado en 1935 por Emil Kosa Jr , la misma persona que unos años después crearía el famoso plano de la Estatua de la Libertad en El Planeta de los Simios . Todos conocemos su fanfarria, los movimientos de los focos e incluso ahora, con el estudio comprado por Disney, seguimos canturreando su musiquilla. Sin embargo, de vez en cuando cambia para darnos una sorpresilla. X-Men Fecha de estreno 6 de octubre de 2000 | 1h 45min Dirigida por Bryan Singer Con Patrick Stewart , Ian McKellen , Hugh Jackman Medios 3,5 Usuarios 4,0 Sensacine 4,0 Ver en Disney + FoX Con el tiempo, las distintas productoras se dieron cuenta de que podían sorprender a su público cambiando ligeramente todo aquello que daban por hecho.
Por ejemplo, el logo de Paramount se convertía en una montaña real en películas como South Park: Más grande, más largo y sin cortes , y el de Warner ha tenido tantas transformaciones que lo raro es, casi, encontrárselo tal cual. Lo mismo pasa con el logo de 20th Century Fox, que se fue modificando para adecuarse a las películas que presentaba. Por ejemplo, en las películas de X-Men , al fundirse a negro, dejaba, durante menos de un segundo, ligeramente más iluminada la letra X . ¡Al fin y al cabo tener a los mutantes era algo muy importante! Lo cierto es que la idea la tomaron de otra vez que el logo se oscureció destacando la misma letra: Expediente X . ¡Ah!
El mismo truco, pero con la F, se utilizó en Los cuatro fantásticos . Sí, la de 2015. Uf. Pero además, hemos visto otras variaciones: en Los Simpson, la película teníamos a Ralph Wiggum subido al logo cantando la tonadilla ; en Sunshine aparece al revés para poder cortar directamente al sol y mostrar la nave de los protagonistas; en La liga de los hombres extraordinarios tiene su versión steampunk; en Alien 3 la música cambia y se vuelve genuinamente terrorífica...
Al final, solo hay que fijarse un poquito, ¡al fin y al cabo, cada una de estas decisiones llevan meses de reuniones e intentar convencer a los estudios! Lo menos que podemos hacer es agradecerlo.