Bloomberg — Los miembros más jóvenes de la población activa estadounidense se muestran cada vez más escépticos respecto a la inteligencia artificial, por temor a que los avances en esta tecnología provoquen una pérdida generalizada de puestos de trabajo, según una encuesta del Pew Research Center. La mayoría de los adultos menores de 30 años afirma sentirse más preocupada que entusiasmada con respecto a la IA por primera vez desde que Pew iniciara su encuesta en 2021. Esta tendencia coincide con la de la mayoría de los demás grupos de edad, pero el colectivo más joven ha experimentado un cambio notable: ha pasado de ser el más entusiasmado con el potencial de la IA a situarse entre los más escépticos respecto a esta tecnología, según los datos de junio. Casi tres cuartas partes de los adultos de ese grupo de edad también consideran que la tecnología supondrá una reducción de los puestos de trabajo disponibles, frente al 61% de hace dos años, según la encuesta.
Estos resultados constituyen una prueba más de la compleja relación que mantienen los estadounidenses más jóvenes con la IA. Se encuentran entre los usuarios más versados en esta tecnología, pero también se incorporan al mercado laboral justo cuando esta amenaza con erosionar los puestos de nivel inicial que, tradicionalmente, sirven de punto de partida para acceder al mercado laboral. Sus preocupaciones se hacen eco en toda la población, ya que más de la mitad de los estadounidenses afirman sentirse preocupados por la IA, según Pew. No obstante, quienes ya están bien establecidos en el ámbito laboral se muestran cada vez más positivos respecto a la IA, lo que da peso a las teorías de que la tecnología beneficia a quienes cuentan con experiencia.
El impacto exacto de la IA en la contratación en EE.UU. ha sido difícil de cuantificar, ya que el auge de su adopción ha coincidido con una economía más débil. La tecnología también puede automatizar algunas partes de un puesto de trabajo, pero no todas. Hay indicios de que la contratación en las primeras etapas se ha ralentizado, y los ejecutivos estadounidenses han hablado abiertamente de que la IA permite ahorrar dinero al automatizar algunas tareas de la plantilla. Lea más en Bloomberg.com