Russell no tiembla y la lluvia llega tarde

Russell no tiembla y la lluvia llega tarde

George Russell no falló. El piloto inglés de Mercedes aprovechó la importancia de salir desde la pole en Zandvoort para ganar la carrera sprint del GP de Países Bajos de F1 de este sábado sin despeinarse. Y tras ello, debió mirar al cielo agradeciéndole que esperase para que la lluvia no salpicara su obra. El agua llegó en las dos vueltas finales y lo que parecían ser cuatro gotas, fue a más en los últimos metros y cuando George ya había cruzado la meta. ¿Qué hubiese pasado si la lluvia hubiese aparecido con fuerza mucho antes?

La emoción se hubiese apoderado del sprint. Pero no pasó. Al piloto del conjunto de la estrella no le tembló el pulso pese a lo pegado que llegó a estar de inicio Lando Norris, que acabó tercero al ceder la segunda posición en la parte final ante un Leclerc (2º) que sorprendió por su gestión de goma blanda. Mientras, Kimi Antonelli acabó 4º en una manga corta a 24 giros en la que faltó acción.

Solo el ataque final de Leclerc le puso un poco de picante, igual que esas gotas finales que llegaron demasiado tarde. En un circuito en el que es tan difícil adelantar, la carrera sprint no tuvo la emoción que debería y se convirtió en algo más parecido a una procesión. Todos lo sabían, que este circuito es de posición por lo complejo que es superar al rival, especialmente, con esta nueva regulación y sin 'DRS' en una pista con poca recta. Por ello, la importancia de la salida era crucial.

Y a ello lo apostó todo Leclerc, el único de los de arriba en ir al ataque con goma blanda. Si lograba la machada y se ponía líder, sabía que podía defenderse en este estrecho trazado. Pero no pudo. De hecho, el único adelantamiento que hubo en las primeras posiciones en el arranque fue el de Kimi Antonelli a Oscar Piastri para que el líder del Mundial pudiese ponerse 4º.

Lo intentó el italiano también con Leclerc en el primer giro. Le enseñó el coche, pero Charles cerró la persiana y mantuvo posición. Y a partir de ahí, hubo presión, por ejemplo, la de Leclerc a Norris, cuando este se descolgó a más de un segundo de George, y de Kimi a un Leclerc que podía sufrir cuando esas gomas blandas se gastaran. Parecía que todo acabaría así, pero Leclerc se activó tras una gran gestión de gomas para pasar al ataque y superar de forma sorprendente a Lando Norris a falta de 6 giros.

Charles estaba a 1"4 de George y ya no podía darle caza, pero importante fue para todos los equipos el ver lo buena que puede ser la goma blanda para la carrera. A falta de dos giros, la lluvia quiso ponerle un poco más de tensión a la batalla de ritmos que había en pista, pero fueron cuatro gotas, insuficientes para que el caos se adueñara del último giro. El líder del Mundial gana puntos ante Hamilton Kimi tuvo que conformarse con arañar un punto más respecto a su posición de salida, minimizando pérdidas tras ser 5º en la clasificación sprint por un agujero en el suelo de su coche debido a una salida depista previa. De esta manera, Kimi cedió 3 puntos respecto a Russell en este sprint y George recorta hasta los 56 puntos.

Pero fue una manga positiva para Kimi, ya que salió ganando respecto al 2º del Mundial, Hamilton: sumó 3 puntos más que el inglés y aumentó su liderato respecto al ferrarista hasta los 53 puntos. Hamilton salió 7º y acabó en la misma posición. Se vio perjudicado por su mala vuelta de clasificación, en la que quedó a 6 décimas de los mejores, por detrás de Verstappen (6º) pese a tener mejor coche. Y en carrera, pese al mejor ritmo de su Ferrari en comparación al Red Bull, tampoco pudo hacer nada para superar a un Max que acabó presionando a Piastri (5º).

La emoción se traslada a la clasificación De esta manera, la emoción se aplazó a la clasificación de esta tarde (16.00h/DAZN). Allí, Kimi Antonelli tendrá la oportunidad de resarcirse tras su problema en la 'qualy' sprint para responder al primer golpe dado por su compañero George. Los dos Mercedes siguen siendo favoritos, pero el viernes ya se vio que auna vuelta los McLaren y Ferrari están muy cerca. La batalla a un giro se antoja apasionante, sobre todo, por lo crucial que será la posición en la cita dominical en una cita donde es tan difícil adelantar.