Se ha hablado mucho de monopolios en la industria del videojuego, y Steam suele estar muy ligada a esta palabra. Las acusaciones hacia la tienda de Valve han llegado de uno y otro confín del globo, desde el propio Tim Sweeney, CEO de Epic Games, quien ha acusado a Gabe Newell de orquestar un monopolio en PC y utilizar prácticas anticonsumidor en su beneficio, hasta los propios desarrolladores que publican sus juegos en la tienda. Ahora, uno de estos últimos, Molleindustria, responsable del mundo abierto Future? No Thanks!, clasificado "injustamente", según defiende, por Valve, ha acusado a la compañía estadounidense de prácticas monopolísticas y de dar pie a reglas absurdas.
Para quienes no lo conozcáis, Future? No Thanks! es un mundo abierto desarrollado por Molleindustria que presenta una propuesta bastante peculiar. El jugador controla a un anciano que vive en una "eutopía ecosocialista", pero que, a pesar de vivir en una sociedad ideal, feliz y perfecta, ha decidido someterse a la eutanasia. Eso sí, aunque la obra aborda temas adultos como el sexo, la muerte, las drogas, el género o la prostitución legalizada, su creador, Paolo Pedercini, sostiene que el contenido está muy lejos de poder considerarse pornográfico, como sí señala Valve.
De hecho, describe el juego como una experiencia con un tono más cercano a la comedia y asegura que solo contiene algunos desnudos breves. Sin embargo, y como hemos mencionado, Valve determinó que Future? No Thanks! debía recibir una clasificación para adultos equivalente a la de otros juegos con contenido sexual explícito o incluso juegos pornográficos. Pedercini ha insistido, hablando con Aftermath, en que "no hay relaciones sexuales en pantalla" y que estaría dispuesto a realizar cambios para cumplir las normas de Steam si supiera exactamente qué contenido debe modificar, algo que Valve se niega a aclarar.
El problema es precisamente ese: según el desarrollador, Valve no le habría señalado qué elementos concretos provocan su rechazo. Incluso después de eliminar "toda la desnudez" que, en este caso, consistía en vestir a una trabajadora sexual y a un sexbot, Valve volvió a negar la publicación del juego bajo el argumento de que "contiene contenido sexual explícito o gráfico y está destinado exclusivamente a adultos". En este contexto, Pedercini ha añadido que Valve le comunicó que no podía especificar las razones concretas ni señalar qué partes del juego incumplían sus criterios, dejándolo sin una referencia clara sobre qué debería cambiar y, por ende, con su juego fuera de la plataforma. Ante esta situación, el creador de Future?
No Thanks! ha cuestionado abiertamente la posición que ocupa Steam dentro del mercado. "Steam es un monopolio como ninguno", afirma Pedercini, quien añade que, como desarrollador, está "completamente a su merced". "Siento que, como artistas, es nuestro deber oponernos a la censura tanto como sea posible”, recoge el medio anglosajón de Heather Flowers, responsable de 500 Finger Fillet, en el mismo reportaje. "Pero al mismo tiempo, como personas que vivimos bajo el capitalismo, a menudo necesitamos retroceder y acercarnos lo más posible al límite sin mostrarlo explícitamente". Para Pedercini, sin embargo, la situación pasa por ceder ante Steam y Valve en lo que él defiende como una situación en la que los desarrolladores independientes se sienten "atados" a las exigencias de una compañía que sabe que está en un lugar privilegiado y nadie va a destronarla. "Voy a eliminar la misión con mayor contenido sexual del juego para su distribución en Steam y lanzaré la versión del director en otra tienda", añadió. "Pero no me sorprendería que ya hubieran tomado una decisión final y lo hubieran etiquetado como ‘solo para adultos’ incluso sin ninguna mención de sexo". Steam y el debate sobre su posición dominante De hecho, como añade el medio anglosajón, las dudas sobre dónde está el baremo cuando se habla de contenido sexual en Steam no son nuevas. La compañía ha sido duramente criticada por acoger juegos con una fortísima carga sexual explícita, además de pornográficos, e incluso por dar visibilidad a juegos de carácter racista o sexista.
No obstante, por mucho que las declaraciones de Pedercini sean incendiarias, Mat Piscatella, analista de Circana, señaló para GamesRadar que una cuota de mercado elevada no convierte automáticamente a una plataforma en un monopolio, ya que la definición implica la ausencia de sustitutos y la capacidad de imponer condiciones gracias a esa posición. Aun con todo, Valve se enfrenta ahora mismo a acciones legales en Países Bajos y Reino Unido por supuestas prácticas monopolísticas que deberán determinar si los jugadores tienen realmente "opciones" en PC y si Valve utiliza su posición para imponer condiciones a los desarrolladores. En 3DJuegos | Este RPG de acción hecho en Barcelona es mucho más que simple nostalgia a los tiempos de PS2. Análisis de Duskfade