Brennan impone su ley al sprint y Pogacar sigue de líder de La Vuelta

Brennan impone su ley al sprint y Pogacar sigue de líder de La Vuelta

Nunca falla. Parece que no esté. Por momentos incluso puede dar la sensación que se desentiende de lo que sucede en el pelotón, pero en los momentos importantes, en los instantes decisivos, claves, Tadej Pogacar no falla, tal como se ha visto este domingo en el desenlace de la segunda etapa de La Vuelta, un largo día en la oficina de más de 200 kilómetros que ha visto el triunfo del británico Matthew Brennan (21 años), culminando el buen trabajo del Team Visma-Lease a Bike. Este segundo asalto de la 81ª edición de la ronda española ha tenido muchas lecturas y varios protagonistas en su segundo capítulo, como los cuatro valientes que de inicio se atrevieron a formar la primera escapada de La Vuelta: Bouwman, Fernández, Uriarte y Hayer.

Precisamente, este último, sería el más persistente de los cuatro. Dolido en el alma y en el amor propio tras ver el día antes como Pogacar le arrebataba la victoria por un suspiro en la contrarreloj inaugural de Mónaco, el británico quiso darle la vuelta a la tortilla y durante varios kilómetros dio en el clavo, ya que llegó a pon pasaba en solitario en cabeza de carrera en el sprint intermedio de Gréoux-les-Bains (km 166,2), y gracias a los seis segundos de bonificación conseguidos a superaba al cinco veces ganador del Tour de Francia en general, en la que había empezado la etapa empatado a tiempo. Pero quedaba mucha etapa por delante. A 33,9 kilómetros de meta Hayter fue neutralizado por un pelotón que siempre controló el Team Visma-Lease a Bike, que leyó muy bien el recorrido y el final en Manosque, conocido por varios ciclistas del pelotón al haber finalizado aquí en más de una ocasión el Tour de la Provenza, con victorias en 2024 y 2025 del danés Mads Pedersen.

Otro candidato a la victoria del día era el belga Wout Van Aert, en un desenlace que le gustaba, “para hombres fuertes”. Van Aert desató la tormenta final Y así fue como Van Aert atacaba a 1,9 kilómetros de meta en un pequeño repecho, aprovechando la dificultad de los últimos kilómetros que a más de un corredor iban a pasar factura. Le costó, pero Pogacar le echó en lazo en un abrir y cerrar de ojos. Tadej no le dio continuidad al ataque y en un abrir y cerrar de ojos llegaron por detrás los hombres más rápidos.

Fue éste el instante en el que el equipo Visma puso en práctica el Plan B, liderado por Brennan. El británico lanzó un poderoso sprint en la larga y agónica recta de meta de 700 metros, para lograr la séptima victoria de la temporada, por delante de Pau Miquel y de Tadej Pogacar, sí de Pogacar, el que nunca falla, y que ahora es más líder de La Vuelta. Hayter, que llegó a ser líder de la general, entró cortado y perdió todas las opciones. Dos de dos para Pogacar en la 81ª edición de La Vuelta y mañana primera llegada en alto en Font-Romeu.