Desde que la Inteligencia Artificial irrumpió en nuestro día a día, el número de usos se ha multiplicado de manera exponencial. Sin embargo, cuando se trata de algo tan sensible como una consulta psicológica, es importante que conozcamos bien sus limitaciones. ChatGPT se ha convertido en una de nuestras herramientas de referencia. Con independencia de que busquemos crear un artículo, editar una fotografía o buscar información sobre algo, en muchos casos ha llegado a destronar a Google, la que hasta ahora era una de las páginas más relevantes del ámbito digital.
Y lo ha hecho gracias a una capacidad para generar todo tipo de información nunca vista hasta este momento. Sin embargo, cuando lo que estamos buscando es un asesoramiento profesional, como el que podemos recibir por parte de un psicólogo, la situación cambia considerablemente. Y es que hay ciertas áreas, como la de la salud, que es mejor dejarla en manos profesionales. En este artículo te contamos cómo puede ayudarte ChatGPT y cuáles son sus limitaciones y peligros principales.
Cómo puede ayudarte ChatGPT Comenzamos explicándote en qué casos de usos puede ayudarte ChatGPT. La herramienta de OpenAI puede ser muy interesante para una primera toma de contacto, cuando necesitamos describir un sentimiento y no sabemos exactamente de qué es de lo que estamos hablando o necesitamos algo de ayuda para entenderlo mejor. También puede ser útil para desahogarnos en un momento concreto, especialmente si nuestro psicólogo no está disponible, pero no buscamos un apoyo o asesoramiento, simplemente poder compartir algún sentimiento. En el caso de que necesitemos ayuda real, la única solución pasa por ir a un psicólogo profesional. ¿Y cuáles son sus limitaciones?
Lo primero que debemos tener en cuenta es que ChatGPT, o cualquier otro modelo, no cuentan con una formación reglada que permita abordar ciertas situaciones, como las que nos encontramos en el área de la psicología. Si a ello le sumamos que a nivel emocional, no son herramientas muy válidas, tenemos todos los ingredientes necesarios como para que este tipo de soluciones no puedan ser tenidas en cuenta como una ayuda real. A nivel de responsabilidad también nos encontramos con otro aspecto que es muy interesante, puesto que al contrario de lo que ocurre con los psicólogos, ChatGPT no tiene ninguna responsabilidad profesional. Esto provoca que sus respuestas no siempre sean acertadas y orientadas al resultado.
Por último, no podemos obviar el sesgo de complacencia que ha caracterizado a ChatGPT, así como a otras herramientas, desde que se lanzó al mercado. Por inercia, ChatGPT está configurada para que nos dé la razón. Esto provoca que sus respuestas puedan generar una falsa sensación que podría llegar a ser peligroso, como abordaremos a continuación. ¿Es peligroso? Una vez hemos visto cuáles son los beneficios y los potenciales riesgos de ChatGPT, es el momento de responder a la pregunta de si la herramienta puede llegar a ser peligrosa en el caso de que no tengamos en cuenta sus limitaciones.
El único momento en el que ChatGPT puede volverse peligroso es cuando lo utilizamos como si fuera un sustituto de un profesional en situaciones tan delicadas como la psicología. Normalmente, este tipo de casos no únicamente necesitan que exista un cierto marco teórico a su alrededor. Además, también es necesario contar con la experiencia necesaria como para poder abordar los problemas por los que hemos decidido acudir. Conviene tener en cuenta que la IA aborda cada problema bajo una misma perspectiva, pero ante el mismo problemas dos personas pueden actuar de manera completamente opuesta y para llegar al mismo fin no podrán seguir los mismos caminos.
Por lo que siempre es recomendable confiar en manos de un profesional.