Hace 13 años, acudió a pedir consejo a “el rey de la comedia” y este le dijo que no dirigiera la película: no le hizo caso y ganó el Oscar

Hace 13 años, acudió a pedir consejo a “el rey de la comedia” y este le dijo que no dirigiera la película: no le hizo caso y ganó el Oscar

Fox Searchlight Leer en la aplicación En el cine parece todo inventado, y por tanto es mejor seguir lo ya estipulado en el libro para no fallar y dar la satisfacción más sencilla e inmediata. Pero no es así como se crean las obras que terminamos recordando, las que realmente marcan una diferencia para el séptimo arte. Nadie cambia la historia siguiendo lo que ya funciona . Antes de meterse a rodar una de sus películas en habla inglesa más ambiciosa, con un reparto potente que incluía a Michael Keaton , Edward Norton y Emma Stone , a Alejandro González Iñárritu le entraron dudas sobre si Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia) funcionaría.

Por ello, acudió al que consideraba “el rey de la comedia” . Directo al desastre El cineasta mexicano se reunió con Mike Nichols , que ya había ganado el Oscar con anterioridad y había creado éxitos que trascendieron generaciones como El graduado , y le contó su idea de rodar en plano secuencia de casi dos horas la caótica producción teatral de actores poco versados en el género cómico. El veterano cineasta intentó disuadirle de lo que consideraba una idea desastrosa . ”Alejandro, deberías parar ya. Te estás metiendo en un lío”.

Iñárritu contó en una mesa redonda para The Hollywood Reporter cómo Nichols le explicó las cosas que estaban mal en cómo estaba planteando la comedia : “Una comedia se construye a base de cortes; pasas de un plano a otro para captar la reacción de la gente. Cuando oyen el chiste, tienes que pasar al primer plano. Estos actores no son actores de comedia; no saben nada de teatro”. Siempre se nos olvida que existe, pero esta película ganó el Oscar y es fascinante: una arriesgada propuesta de 120 minutos en falso plano secuencia En su interior, el cineasta pensaba que lo que decía su mentor era cierto, y empezaron a temblarle las manos.

Cuando coincidió con Edward Norton, que le preguntó cómo fue el encuentro, el mexicano respondió que “fue genial”. Iñárritu siguió adelante con su plan transgresor y un año después acabó dominando Hollywood ganando tanto el Oscar a mejor película como el de mejor dirección. Su confianza y en parte su inconsciencia dieron sus frutos.